Adriana Estrada
El Buen Tono
Ixhuatlancillo.- El alcalde, José Manuel González Nicolás, evidencia una alarmante falta de preparación técnica para gobernar, pero también un preocupante déficit de sensibilidad social que tiene al municipio sumido en el caos y la desesperación.
Habitantes denunciaron lo anterior y añadieron que el proyecto inició como una promesa de cambio bajo la bandera del Partido del Trabajo, pero se convirtió en abandono del pueblo.
Dijeron que el desorden administrativo es el sello distintivo de la gestión, “constantemente expresamos nuestra molestia porque las calles están descuidadas y el servicio de recolección de basura es intermitentes”.
Acusaron que las necesidades básicas en materia de infraestructura y seguridad se acumulan en la mesa de quejas sin que nadie las resuelva.
Mientras tanto, manifestaron que el Palacio Municipal se convirtió en una “oficina fantasma”.
“Cuando lo buscamos, nos dicen que se encuentra en alguna reunión, que está fuera del municipio, o que tiene agendas cerradas. Nos da la impresión que gobernar le estorba o tiene algo mejor que hacer”, expresó un ciudadano.
Subrayaron que el problema es algo más que su ausencia, cuando González Nicolás acude para atender algunas demandas, como la reciente manifestación por falta de agua, “lo único que recibimos de su parte son malos modales”.
Se quejaron que los interrumpe mientras hablan, minimiza sus reclamos sociales, y cuando le exigen soluciones, les responde con gritos, actitud prepotente y, en algunos casos, con un comportamiento agresivo e intimidante impropio de un edil.
