Redacción EBT
Vecinos del fraccionamiento en Fortín alzaron la voz para denunciar el grave estado de abandono en el que se encuentra un terreno baldío, propiedad del doctor García Pescador, quien reside en la calle Malinche #22. La maleza ha crecido sin control, alcanzando ya los dos metros de altura, y se ha comido la banqueta, avanzando incluso sobre el asfalto. La situación, además de ser un foco de infección, se ha convertido en un peligro para la seguridad de las mujeres del fraccionamiento.
Un problema que se extiende y se agrava
Los vecinos señalan que no es un caso aislado, ya que son muchos los terrenos en el fraccionamiento que permanecen enmontados y llenos de basura ante la falta de aplicación de multas por parte del ayuntamiento. Sin embargo, este predio en particular ha generado una preocupación mayor, ya que no solo es un problema estético o de salud pública.
“El dueño es el doctor García Pescador, quien vive a unas cuadras. Vecinas le han ofrecido incluso ayudarle a pagar para que mantenga el terreno podado, pero ni así lo limpia”, denunció un quejoso. La exigencia vecinal es clara: “Alcalde, límpialo y cóbraselo en el predial, y si no va a aplicar la ley, que él se encargue de mantenerlos limpios”.
Acusan a sujeto de aco$o en el predio
La denuncia ciudadana alcanza un punto más grave al señalar que un hombre identificado como Ramón Cano, quien vive en el camino a Mata Larga, utiliza la espesura del terreno para esconderse y acechar a las mujeres que pasan por la zona.
“El señor Ramón Cano se mete ahí a hacer cochin4das aco$ando a las mujeres. Se ha visto en la vía pública aco$ando a mujeres y anda por el fraccionamiento a altas horas de la noche con uno o dos palos en las manos”, detalló el testimonio. Las vecinas lo señalan directamente como responsable de conductas obscenas y de intimidación en el área.
Un llamado a las autoridades
Los residentes del fraccionamiento exigen a las autoridades municipales, encabezadas por el Alcalde de Fortín, una intervención inmediata. La petición incluye la limpieza obligatoria del terreno, el cobro de las multas correspondientes.
