De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- El ayuntamiento de Córdoba ha descubierto el hilo negro: el turismo, además de servir para las fotos oficiales y los discursos sobre la “gloriosa historia” de la ciudad, sirve para ser una caja chica.
Con una recaudación de 255,280 pesos en apenas cinco meses, la Jefatura de Turismo presume un éxito rotundo al mezclar en un solo saco los boletos del museo, la venta de cafés —desde los sencillos de 30 pesos hasta los “artesanales” de 80— y las jugosas rentas del Teatro Pedro Díaz.
Esta actividad genera un flujo constante de efectivo que la dependencia integra en una cuenta global, sin transparentar los contratos con operadores turísticos, el desglose de ingresos por evento o los estados financieros internos que fueron solicitados formalmente como evidencia mediante la Plataforma Nacional de Transparencia.
La recaudación mensual reportada por la oficina a cargo de Carlos Fernández Chávez muestra una preocupante tendencia a la baja: enero cerró con 101,325 pesos, febrero con 45,600, marzo con 39,835, abril con 39,510 y mayo con apenas 29,010 pesos. Esta caída en los ingresos no ha sido justificada por la autoridad, ni se ha explicado si corresponde a una menor afluencia de visitantes o a una deficiente gestión de los espacios públicos.
