De la redacción
El Buen Tono
La contundente victoria de México por 3-0 sobre Chequia en el Estadio Azteca no solo estuvo marcada por el buen desempeño del Tricolor, sino también por la presencia de destacadas figuras del futbol y del ya famoso pato Merlín, considerado por muchos aficionados como la mascota no oficial del Mundial 2026.
Previo al inicio del encuentro, el histórico exfutbolista Hugo Sánchez recibió un reconocimiento especial al ser el encargado de portar la moneda utilizada por el árbitro argentino Yael Falcón Pérez para el tradicional sorteo que definió los sectores de la cancha para cada selección.
Posteriormente, el máximo referente del futbol mexicano disfrutó del partido desde uno de los palcos del Estadio Azteca junto a su esposa Isabel, donde presenció la clasificación perfecta del Tricolor a los Dieciseisavos de Final.
Del lado checo también hubo presencia de una leyenda. Pavel Nedved, considerado uno de los mejores futbolistas en la historia de su país, acompañó a su selección durante su llegada al inmueble y más tarde siguió el encuentro desde las tribunas.
Sin embargo, uno de los personajes más buscados por los aficionados fue el popular pato Merlín. La peculiar ave se convirtió en una de las principales atracciones en la explanada del Coloso de Santa Úrsula, donde cientos de seguidores aprovecharon para tomarse fotografías.
Karla Gómez y su hijo Cristian, propietarios del pato Merlín, llegaron al estadio bajo resguardo de elementos de seguridad y fueron ubicados en una zona especial para que los asistentes pudieran observar al ya emblemático personaje que se ha ganado el cariño de la afición mexicana durante la Copa del Mundo.
