De la Redacción
El Buen Tono
CD. Mendoza.- Mientras los camellones de la avenida principal se encuentran deteriorados y los peatones se ven obligados a pasar de una acera a otra entre el flujo vehicular con riesgo constante para su vida, la estrategia del alcalde, Gustavo Sánchez Ortíz, provocó cuestionamientos entre la población.
La decisión de cerrar calles aledañas al Palacio Municipal generó una mayor carga vehicular en el Centro, lo que derivó en congestionamientos frecuentes que ya se convirtieron en un problema recurrente para automovilistas y transeúntes.
Ciudadanos acusaron que, lejos de atender las condiciones de infraestructura urbana y movilidad peatonal, las medidas que implementó la autoridad intensificaron los problemas de circulación en el primer cuadro de la ciudad.
Añadieron que el deterioro es mayor. Los camellones, que deberían ser un elemento de orden y ornato, están rotos, y con bordes desportillados, dan una imagen de abandono que contrasta con cualquier intento de promoción turística o comercial.
Pero lo más grave, añadieron, es la indiferencia del gobierno, “Se carece de un plan, nadie vemos que el alcalde tenga interés en reparar lo que está mal. Únicamente cierran arterias para su comodidad, pero el problema de fondo sigue y se mantiene al paso de los días”.
Precisaron que continuamente se clausuran vialidades en la periferia del Palacio, lo que multiplica el tráfico vehicular que ya existe en la avenida principal.
Especialistas en movilidad urbana coincidieron en que estas acciones revelan una administración que reacciona sin diagnóstico profesional.
“Cerrar calles es un parche que, mal aplicado, multiplica el caos. La prioridad debería ser rehabilitar la infraestructura existente y diseñar cruces seguros”, expresó un comerciante.
