Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- La Iglesia Católica en México convocó a los fieles de la Diócesis de Orizaba y de todo el país a sumarse a una campaña de apoyo para las familias afectadas por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, dejando personas fallecidas, heridas y severos daños materiales en diversas comunidades.
A través de un mensaje de solidaridad, la Conferencia del Episcopado Mexicano expresó su cercanía con la Conferencia Episcopal Venezolana y con el pueblo de ese país sudamericano, al tiempo que pidió a las comunidades católicas mantenerse unidas en la oración y colaborar con ayuda económica para atender la emergencia.
La Iglesia venezolana, mediante la Conferencia Episcopal Venezolana y Cáritas Venezuela, realiza actualmente el levantamiento de información y la evaluación de daños para identificar las necesidades más urgentes de la población afectada y coordinar una respuesta humanitaria organizada.
Como parte de este esfuerzo, se habilitó un mecanismo de apoyo económico que será canalizado desde México a través de Cáritas Mexicana, organismo que concentrará los recursos destinados a las labores de asistencia y reconstrucción.
El llamado cobra relevancia también para la comunidad católica de la región de las Altas Montañas, donde la Diócesis de Orizaba suele sumarse a campañas nacionales e internacionales de ayuda humanitaria impulsadas por la Iglesia.
En su mensaje, los obispos mexicanos manifestaron su cercanía con quienes hoy enfrentan las consecuencias de la tragedia y pidieron que la solidaridad se traduzca en acciones concretas para aliviar el sufrimiento de las familias damnificadas.
Asimismo, encomendaron a Venezuela a la protección de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de esa nación, así como de Santa María de Guadalupe, para que las comunidades afectadas encuentren consuelo, esperanza y fortaleza para superar la emergencia.
Los donativos pueden realizarse a través de Cáritas Mexicana bajo el concepto “Emergencia Venezuela”, recursos que serán destinados a la atención de las necesidades detectadas por la Iglesia venezolana en las zonas afectadas.
