De la redacción
El Buen Tono
La administración del presidente Donald Trump anunciaría este miércoles 1 de julio que Estados Unidos no extenderá el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que activaría una cuenta regresiva de 10 años para su posible finalización, de acuerdo con información difundida por Reuters.
El reporte señala que funcionarios de los tres países sostendrán una reunión virtual como parte del proceso de revisión del acuerdo, en la que Washington comunicaría su decisión de no ampliar el tratado por otros 16 años.
Con esta postura se activaría la llamada “cláusula de puesta del sol”, un mecanismo que establece revisiones periódicas sobre la continuidad del acuerdo comercial, el cual ha sostenido el intercambio en América del Norte durante más de tres décadas.
De no alcanzarse un consenso entre las naciones, el T-MEC entraría en un periodo de revisiones anuales durante los próximos 10 años, con fecha de expiración prevista para el 1 de julio de 2036, generando un escenario de incertidumbre para el comercio regional.
De acuerdo con especialistas citados, existe expectativa de que la decisión de Estados Unidos se confirme sin una intención de extensión inmediata, lo que mantiene en suspenso el futuro del pacto.
Entre las exigencias planteadas por el gobierno estadounidense destacan cambios en las reglas de origen, especialmente en el sector automotriz, donde se busca incrementar el contenido regional y elevar la participación de componentes producidos en Estados Unidos.
Asimismo, se ha planteado que los vehículos fabricados en América del Norte integren al menos 50 por ciento de contenido estadounidense, lo que modificaría de forma significativa las condiciones actuales del comercio automotriz.
Por ahora, las negociaciones formales se mantienen principalmente entre Estados Unidos y México, mientras que Canadá ha quedado fuera de esta fase inicial debido a tensiones comerciales.
En las conversaciones también se ha analizado la posibilidad de establecer un arancel global del 15 por ciento para vehículos, con ajustes diferenciados para unidades producidas en México y Canadá bajo nuevas reglas de origen.
Funcionarios mexicanos y estadounidenses coinciden en que el tratado enfrenta retos como la pérdida de empleos manufactureros en Estados Unidos y el incremento de componentes asiáticos en las cadenas de producción, aunque aún no existe acuerdo sobre la forma de resolverlos.
La decisión que podría anunciar el presidente Donald Trump este miércoles marca el inicio de una etapa clave para el futuro del comercio en América del Norte.
