Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- Julio podría convertirse en uno de los meses más complicados del año para la región de las Altas Montañas, no sólo por las altas temperaturas, sino también por la combinación de lluvias intensas y cambios bruscos en las condiciones meteorológicas que incrementan el riesgo de deslizamientos de laderas y afectaciones en zonas vulnerables.
El coordinador regional de Protección Civil, Luis Palma Déctor, alertó que los efectos asociados al fenómeno de El Niño mantienen un comportamiento climático cada vez más variable, con jornadas de calor intenso seguidas por precipitaciones fuertes en periodos cortos.
“Se espera que genere más lluvias, será más crítico, desde temperaturas altas hasta lluvias. Se espera un julio muy caluroso, la verdad que el clima está variable, ahora llueve, mañana calor, vuelve a llover en la noche, eso es lo que está demostrando el súper Niño, los cambios de temperatura muy abruptos. Por riesgo de deslizamientos de laderas, es una región montañosa y pues se pueden dar”, señaló.
La preocupación de las autoridades meteorológicas se centra en que esta combinación de factores puede provocar saturación de suelos en áreas serranas, aumentando la probabilidad de derrumbes y movimientos de tierra, especialmente en municipios asentados sobre pendientes pronunciadas.
De manera extraoficial, los pronósticos climáticos para julio apuntan a temperaturas por encima de los valores normales en gran parte del planeta. Organismos internacionales han advertido que este patrón puede incrementar el estrés térmico y favorecer periodos de sequía en algunas regiones, aunque también propicia eventos de lluvia intensa y localizada.
Para la zona de las Altas Montañas de Veracruz, la expectativa es de un ambiente más caluroso de lo habitual y una canícula más marcada durante julio y agosto. Sin embargo, especialistas advierten que el peligro no radica únicamente en el calor, sino en la combinación de temperaturas elevadas durante el día, una sensación térmica más pesada por las tardes, periodos con menor acumulación de lluvia y chubascos intensos que pueden registrarse de forma repentina en áreas montañosas.
Ante este panorama, Protección Civil exhortó a la población a mantenerse atenta a los avisos meteorológicos, especialmente quienes habitan cerca de laderas, barrancas o zonas históricamente susceptibles a deslizamientos, ya que las condiciones climáticas podrían cambiar de manera abrupta en cuestión de horas.
