“La verdad, parece que México no está enviando a sus mejores negociadores. Mientras tanto, en Estados Unidos sí cuentan con equipos muy preparados para este tipo de acuerdos.
Marcelo Ebrard comenzó su carrera en el gobierno en áreas de seguridad y hoy encabeza la Secretaría de Economía, lo que para algunos genera dudas sobre si tiene el perfil más adecuado para una negociación tan compleja como la del T-MEC.
Incluso se recuerda que Donald Trump llegó a decir que México había cedido muy rápido en las negociaciones sobre aranceles, lo que alimentó la percepción de que el gobierno mexicano negocia desde una posición débil.
Además, la estrategia de Trump al afirmar que no le interesa renovar el tratado parece una táctica clásica de negociación: bajar las expectativas de la otra parte y obligarla a poner nuevas propuestas sobre la mesa.
En otras palabras, el mensaje sería: ‘No me interesa el acuerdo… a menos que me ofrezcan algo mejor’. Y muchos creen que justamente eso es lo que está intentando hacer Estados Unidos en esta nueva revisión del T-MEC.”
AGENCIAS
MÉXICO.-El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no será prorrogado por un nuevo periodo de 16 años, confirmó este miércoles el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, tras concluir una reunión virtual con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc. En su lugar, el acuerdo activará el mecanismo previsto en el propio tratado para someterse a revisiones anuales, aunque mantendrá su vigencia hasta el año 2036.
Ebrard explicó que el gobierno estadounidense informó que, por ahora, no está en condiciones de respaldar la extensión del acuerdo comercial, por lo que se aplicará el esquema alternativo contemplado en el T-MEC. “Lo que nos ha dicho hoy el embajador Greer es que Estados Unidos no está en posición de extender los 16 años. Por lo tanto, nos vamos a ir por el carril de la revisión anual”, señaló el funcionario.
El secretario destacó que este escenario no significa la desaparición del tratado ni la salida de alguno de los tres países. Recordó que el T-MEC únicamente prevé dos rutas: la primera consiste en que los tres gobiernos acuerden extender el tratado por 16 años adicionales; la segunda, que el acuerdo permanezca vigente durante los próximos diez años con revisiones anuales, mecanismo que entró en vigor tras la decisión de Washington.
Asimismo, aclaró que ninguno de los socios comerciales ha notificado oficialmente su intención de abandonar el tratado, ya que una eventual salida requeriría un aviso formal con al menos seis meses de anticipación, situación que hasta el momento no ha ocurrido.
Ebrard indicó que este sistema de revisiones anuales nunca se había aplicado desde la entrada en vigor del T-MEC, por lo que México, Estados Unidos y Canadá deberán definir en los próximos meses la forma en que operará el mecanismo. El objetivo será revisar cada año los temas pendientes e ir resolviendo gradualmente las diferencias comerciales entre las tres economías.
Añadió que, aunque Estados Unidos rechazó extender el acuerdo en este momento, la posibilidad permanece abierta. Si en cualquier momento antes de 2036 los tres gobiernos alcanzan un consenso, el tratado podrá renovarse nuevamente por otros 16 años.
La postura estadounidense ya había sido anticipada por Jamieson Greer, quien semanas atrás afirmó que su país mantendría los aranceles y buscaría fortalecer las reglas de origen, especialmente en la industria automotriz, al considerar que existen desequilibrios comerciales que deben corregirse.
Horas antes del anuncio, la presidenta Claudia Sheinbaum había asegurado que, aun cuando Estados Unidos decidiera no ampliar la vigencia del tratado, el T-MEC seguiría plenamente vigente hasta 2036 y no podría ser cancelado de manera unilateral por el presidente Donald Trump, ya que cualquier salida definitiva requeriría la aprobación de los congresos de México, Estados Unidos y Canadá.
La decisión marca el inicio de una nueva etapa para el principal acuerdo comercial de Norteamérica, en la que las negociaciones serán permanentes y los tres países deberán revisar año con año las condiciones del tratado, mientras continúan las discusiones sobre aranceles, reglas de origen e integración regional.
