De la redacción
El Buen Tono
La Guaira, Venezuela.– A una semana de los potentes sismos registrados el 24 de junio en Venezuela, la emergencia en el estado de La Guaira continúa marcada por la desesperación de decenas de familias que aún buscan a sus seres queridos entre los escombros de edificios colapsados, mientras denuncian una respuesta insuficiente por parte de las autoridades.
Entre los casos más dolorosos se encuentra el de Angelica Mundrain, quien permanece a la espera de maquinaria pesada para poder recuperar los cuerpos de su hijo, su sobrina y su sobrino, atrapados tras el derrumbe de su vivienda frente a la playa. Según testimonios locales, las labores de rescate han avanzado con extrema lentitud, obligando a civiles y rescatistas extranjeros a asumir gran parte del trabajo de búsqueda.
La crisis se desarrolla en un contexto de cuestionamientos hacia la administración del país, encabezada por la presidenta interina Delcy Rodríguez, tras la salida de Nicolás Maduro. Habitantes de la zona aseguran que la coordinación oficial ha sido limitada, con presencia de fuerzas de seguridad enfocadas principalmente en el control del orden y el tránsito, mientras las tareas de rescate dependen en gran medida de la población y equipos internacionales.
De acuerdo con reportes oficiales, los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 han dejado más de 2 mil 200 personas fallecidas, además de miles de heridos y desaparecidos, especialmente en zonas costeras y urbanas cercanas a Caracas.
En varios puntos afectados, se ha señalado que la ayuda ha sido desigual, favoreciendo presuntamente a zonas donde habitan personas con vínculos políticos o mayor capacidad económica, lo que ha generado mayor indignación entre los damnificados.
Mientras continúan las labores de rescate entre montones de concreto y estructuras colapsadas, familias enteras siguen en espera de noticias, en una tragedia que mantiene en tensión a gran parte del país sudamericano.
