Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- Por cada tres restaurantes que abren sus puertas en Orizaba, dos terminan cerrando, una realidad que refleja la fragilidad del sector y confirma que el mayor desafío para los empresarios ya no es emprender, sino lograr permanecer. Así lo dio a conocer la presidenta de la Canirac en Orizaba, María del Rocío Pérez Carrera, tras un monitoreo entre los agremiados.
La dirigente explicó que los establecimientos enfrentan una creciente presión por el aumento de los costos de operación y el cumplimiento de obligaciones laborales y administrativas, factores que reducen márgenes de utilidad. Sostuvo que el pago del salario mínimo y prestaciones es un derecho de los trabajadores que los empresarios deben respetar: “Si queremos que nos vaya bien, también a las personas que están con nosotros”.
Pérez Carrera señaló que en una sola semana la Canirac acompañó la apertura de tres establecimientos, mientras dos cerraron, como la cafetería Coyametla, cuya operación se complicó tras el fallecimiento de su fundadora. La Canirac brinda acompañamiento a emprendedores desde antes de iniciar operaciones, orientándolos en ubicación, mercado y trámites legales, para fortalecer sus posibilidades de éxito.
