de la redacción
el buen tono
Orizaba.– Una discusión entre asistentes terminó en golpes la noche del sábado en la zona de bares de Norte 2 y Oriente 11. La riña alarmó a clientes y transeúntes, quienes solicitaron ayuda ante un nuevo episodio de desorden en pleno centro de la ciudad.
Policías municipales acudieron para separar a los involucrados y controlar la confrontación. Al menos tres personas fueron detenidas y trasladadas a la comisaría, aunque hasta el cierre de esta edición no existía información oficial sobre personas lesionadas, sanciones o las causas del enfrentamiento.
El incidente vuelve a colocar bajo cuestionamiento al gobierno de Hugo Chahín Kuri y a las áreas responsables de garantizar vigilancia y orden en los corredores nocturnos. La administración municipal debe explicar por qué la supervisión de bares no impidió que la violencia estallara nuevamente.
La responsabilidad política alcanza también a la Dirección de la Policía Municipal y a la Coordinación de Bares y Restaurantes, encabezada, por Adrián Alberto Hernández Vidaurri. Los operativos posteriores no sustituyen la prevención que autoridades y establecimientos deben garantizar.
