De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- Un operativo fallido en avenida 4, asesinato de un agente de Tránsito, riñas recurrentes en avenidas 2 y 4, batallas campales en campos deportivos y un sujeto que se estrelló contra el pavimento al lanzarse al vacío. La violencia se ha normalizado en el primer cuadro de la ciudad, pero el alcalde insiste en presumir recursos federales para el turismo.
La tarde del fin de semana un operativo policiaco en la avenida 4 y calle 13 derivó en la detención de una comerciante y un joven, luego de que una persecución de dos sospechosos fuera obstruida. El despliegue de al menos seis patrullas y decenas de elementos de seguridad acordonó la zona, generando expectación entre transeúntes y comerciantes.
Este incidente no es aislado. La avenida 4 ha sido escenario recurrente de riñas y violencia. El 9 de julio, el agente de tránsito Gustavo Ramón Ramírez Martínez fue asesinado a balazos sobre esa vialidad, en su patrulla recién entregada. El crimen sigue impune. En marzo, el antro “La Divina”, en la calle 3 y avenida 1, fue escenario de una riña con saldo de un herido por arma de fuego; el establecimiento fue clausurado, pero la violencia siembra el pánico entre vecinos y visitantes.
El problema se extiende a la avenida 2, donde las cantinas y bares operan sin control. Las peleas fuera de esos establecimientos son constantes, con personas en estado inconveniente que convierten la vía pública en un ring. Los vecinos han reportado momentos de tensión debido a estas riñas, que muchas veces terminan con intervenciones de paramédicos.
El deporte, que debería ser un espacio de convivencia, tampoco se salva. El 15 de junio, un encuentro entre los equipos Fraternidad y La Quebradora en el campo de El Pueblito terminó en una batalla campal. La falta de vigilancia de la Comisión Municipal del Deporte (Comude) ha provocado el incremento de conatos de bronca y peleas en los campos deportivos, donde se ven involucrados tanto deportistas como los familiares.
