De la redacción
El Buen Tono
La Casa Blanca volvió a señalar a la industria automotriz mexicana al afirmar que México se ha convertido en una vía para que componentes fabricados en China lleguen al mercado automotriz de Estados Unidos.
Peter Navarro, principal asesor comercial del presidente Donald Trump, aseguró que el ensamblaje de vehículos en México permite la incorporación de baterías, semiconductores, sensores, pantallas e incluso otros componentes de origen chino que posteriormente son exportados hacia territorio estadounidense como parte de vehículos producidos en Norteamérica.
Las declaraciones fueron realizadas en una columna publicada en The Hill, donde Navarro también destacó la decisión de Toyota de ampliar su planta de San Antonio, Texas, con una inversión de 3 mil 600 millones de dólares y la creación de 2 mil empleos para incrementar la producción de camionetas Tacoma.
El funcionario sostuvo que el T-MEC no ha cumplido plenamente con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro regionales. Según datos citados por Navarro, el déficit comercial de Estados Unidos en automóviles y autopartes con México pasó de 91 mil 900 millones de dólares en 2019 a cerca de 130 mil millones de dólares anuales en la actualidad.
Además, afirmó que el contenido de piezas estadounidenses en los vehículos ensamblados en México disminuyó de más del 60 por ciento en 2017 a 35 por ciento en 2024, situación que calificó como una “gran fuga” dentro del tratado comercial.
Navarro recordó que Estados Unidos mantiene negociaciones para modificar diversos aspectos del T-MEC y señaló que las condiciones actuales del sector automotriz son una de las principales razones para impulsar cambios en el acuerdo.
También aseguró que los aranceles impulsados por la administración de Donald Trump están influyendo en las decisiones de inversión de las empresas, al incentivar que parte de la producción destinada al mercado estadounidense regrese a territorio de ese país.
