AGENCIA
Huimanguillo, Tab.- La alcaldesa de Huimanguillo, Mariluz Velázquez, quedó en el centro de la polémica luego de protagonizar un incidente que ha sido ampliamente criticado en redes sociales y por ciudadanos, tras responder de manera despectiva a un adulto mayor durante un evento público, en un episodio que ha reavivado el debate sobre el respeto hacia las personas de la tercera edad y la responsabilidad de los servidores públicos.
Todo ocurrió cuando un ciudadano de edad avanzada cuestionó a la presidenta municipal sobre diversos temas. En lugar de responder al planteamiento, la edil contestó: “Sí, señor, pero usted ya va de salida. Hay que cuidar a los jóvenes”, una frase que fue interpretada por los asistentes como un comentario ofensivo y discriminatorio.
La respuesta provocó el rechazo inmediato del público, cuyos integrantes le recriminaron que descalificara al adulto mayor y le recordaron que todas las personas merecen el mismo respeto y dignidad, sin importar su edad.
Durante el intercambio, otro de los asistentes respondió a la alcaldesa que ella también “va de salida”, a lo que Velázquez contestó que “no tenemos la vida comprada” y exigió respeto hacia su persona.
El episodio ha sido señalado como un ejemplo de la falta de sensibilidad que debe evitar cualquier funcionario público, especialmente cuando se dirige a sectores vulnerables de la población. Diversos usuarios en redes sociales cuestionaron que, en lugar de atender las inquietudes ciudadanas, la alcaldesa recurriera a un comentario considerado ofensivo, generando un clima de confrontación con los propios habitantes a quienes representa.
Hasta el momento, Mariluz Velázquez no ha ofrecido una disculpa pública ni ha emitido un posicionamiento oficial sobre lo ocurrido.
La controversia se suma a otra acusación reciente contra la alcaldesa, relacionada con presuntos condicionamientos para la entrega de apoyos sociales a cambio de interacciones en redes sociales. Sobre ese caso, la dirigente estatal del PAN en Tabasco, Kathia María Bolio, señaló que podrían existir posibles responsabilidades de carácter electoral y penal.
La suma de estos episodios ha intensificado las críticas hacia la administración municipal, cuyos detractores consideran que este tipo de conductas deterioran la confianza ciudadana y son incompatibles con la obligación de ejercer un servicio público basado en el respeto, la inclusión y la atención a toda la población, sin distinción de edad.
¡Tenía que ser de Morena! Qué manera de demostrar su desprecio y falta de respeto por la gente de la tercera edad, pero cuando se trata de pedir su voto, entonces no van de salida. ¡Tabasqueños, sigan votando por basura!
¡Por esa respuesta debería renunciar, los mexicanos no merecemos ese nivel de políticos!
