Agencias
Tokio, Japón.– Un fuerte terremoto de magnitud 7.1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, al sur de Japón, provocando daños en edificios, incendios, personas lesionadas y la suspensión de servicios de transporte. Tras el sismo, las autoridades emitieron una alerta de tsunami para varias zonas costeras, la cual fue levantada aproximadamente dos horas después al no registrarse olas de gran magnitud.
La Agencia Meteorológica de Japón informó que la alerta abarcó los mares de Ariake y Yatsushiro, frente a las prefecturas de Kumamoto, Nagasaki, Fukuoka y Saga. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) revisó posteriormente la magnitud del movimiento telúrico de 7.1 a 6.8.
La primera ministra, Sanae Takaichi, informó que el gobierno instaló un grupo de trabajo para evaluar los daños y coordinar las labores de emergencia. De acuerdo con los primeros reportes, se registraron afectaciones en carreteras, puentes, viviendas e infraestructura, además de apagones e incendios en distintos puntos de la región.
La agencia Kyodo reportó que un hospital de la ciudad de Yatsushiro atendió a unas 40 personas con lesiones relacionadas con el sismo. Asimismo, un tren se descarriló en esa misma ciudad y parte de los muros de piedra del histórico castillo de Kumamoto sufrieron daños.
Las autoridades japonesas señalaron que no se detectaron anomalías en las centrales nucleares cercanas al área afectada. Sin embargo, los servicios del tren bala Shinkansen, el transporte ferroviario local y las operaciones en el Aeropuerto Aso Kumamoto fueron suspendidos mientras se realizaban inspecciones de seguridad.
La Agencia Meteorológica advirtió que la actividad sísmica podría continuar durante los próximos días, por lo que pidió a la población mantenerse alerta ante posibles réplicas y extremar precauciones, especialmente en zonas donde existen estructuras dañadas.
El terremoto reavivó el recuerdo del devastador sismo que golpeó Kumamoto en 2016, cuando más de 50 personas perdieron la vida y miles de viviendas resultaron destruidas o con severos daños.
