AGENCIA
Toluca, Estado de México.- Más de la mitad de las personas localizadas en fosas clandestinas en el Estado de México durante los últimos seis años continúa sin identidad, de acuerdo con registros de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Entre el 20 de enero de 2020 y el 18 de junio de 2026, autoridades recuperaron 120 cuerpos en 62 fosas clandestinas ubicadas en distintos puntos de la entidad. Sin embargo, 61 de esas víctimas permanecían sin ser identificadas al momento de la respuesta oficial a una solicitud de información.
Los datos revelan que únicamente 59 personas fueron identificadas y entregadas a sus familiares, mientras que decenas de cuerpos continúan bajo procesos periciales para determinar quiénes eran y permitir su restitución a sus seres queridos.
Del total de víctimas recuperadas, 99 eran hombres, 12 mujeres y nueve personas cuyo sexo no pudo ser determinado debido a las condiciones en que fueron encontrados los restos.
Las fosas fueron ubicadas en escenarios diversos: terrenos baldíos, zonas boscosas, viviendas, bodegas, pozos e incluso debajo de pisos de concreto, evidenciando distintas formas utilizadas para ocultar los cuerpos.
Toluca concentra más fosas; Tenango del Valle tuvo uno de los mayores hallazgos
La distribución de los hallazgos muestra que Toluca fue el municipio con mayor número de fosas clandestinas detectadas durante el periodo analizado, con 13 sitios localizados.
No obstante, uno de los casos con mayor número de víctimas ocurrió en Tenango del Valle, donde el 12 de enero de 2023 autoridades localizaron 12 cuerpos enterrados bajo el piso de una bodega que posteriormente era utilizada como salón de fiestas.
La investigación de la Fiscalía estableció que en ese inmueble presuntamente operaba una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuyos integrantes habrían privado de la libertad y asesinado a personas que se negaban a participar en actividades criminales.
Por estos hechos existen personas sentenciadas, aunque el presunto líder de la célula, Jaime “N”, alias “El Pozolero”, continúa sin una sentencia definitiva.
Otros casos que marcaron al Estado de México
En febrero de 2023, autoridades localizaron 14 cuerpos en una zona boscosa de Ocoyoacac. Entre las víctimas había 12 hombres y dos mujeres; seis de ellas permanecían sin identificar al momento del reporte oficial.
Las investigaciones apuntaron también a una posible operación relacionada con una célula del CJNG dedicada al reclutamiento forzado y actividades de narcomenudeo.
Otro caso relevante ocurrió en abril de 2024 en Nicolás Romero, donde fueron encontrados 10 cuerpos enterrados en dos pozos. La investigación llevó a la detención de policías municipales presuntamente vinculados con una célula criminal.

Entre los detenidos estuvo el entonces director de Seguridad Pública municipal, Adrián Mauricio Sánchez Mitre, quien recibió sentencias por delitos como homicidio y secuestro exprés en procesos distintos.
Los hallazgos abarcan prácticamente todo el territorio mexiquense, con registros en municipios como Tecámac, Chalco, Naucalpan, Metepec, Huixquilucan, Zumpango, Zinacantepec, Ixtlahuaca, Apaxco, Acambay, La Paz y Villa del Carbón, entre otros.
Un problema que permanece: Devolver identidad a las víctimas
Aunque la Fiscalía cuenta desde 2019 con la Unidad Multidisciplinaria de Identificación de Cadáveres de Identidad Desconocida (UMICID), especializada en exhumaciones, análisis forenses e identificación genética, el principal pendiente continúa siendo esclarecer quiénes son las personas recuperadas de las fosas.
En muchos casos, los restos fueron encontrados en avanzado estado de descomposición o fragmentados, lo que obliga a realizar estudios especializados para obtener perfiles genéticos y cruzarlos con bases de datos de personas desaparecidas.
La Fiscalía ha logrado identificar algunos casos con apoyo de otras autoridades. En Metepec, por ejemplo, tres personas inicialmente registradas como desconocidas fueron identificadas posteriormente como una familia reportada como desaparecida en la Ciudad de México.
Sin embargo, las autoridades no detallaron qué ocurre actualmente con las 61 víctimas que siguen sin nombre, cuántos restos permanecen bajo resguardo ni cuánto tiempo podrían tardar los procesos de identificación.
Mientras continúan las investigaciones por desaparición, homicidio y delincuencia organizada, decenas de familias permanecen a la espera de respuestas para recuperar la identidad y la memoria de sus seres queridos.
