AGENCIAS
MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a los señalamientos de Stephen Miller, asesor de seguridad del gobierno de Donald Trump, quien afirmó que los cárteles del narcotráfico controlan territorios en México y que esa situación afecta el funcionamiento del sistema judicial, político y legal del país.
Durante su conferencia matutina, la mandataria evitó entrar en una confrontación directa con el funcionario estadounidense y aseguró que México trabaja todos los días para garantizar seguridad y paz. “No voy a entrar en debate particular con él”, afirmó, al señalar que existe coordinación entre ambos países en materia de seguridad.
Sheinbaum rechazó la idea de que México esté dominado por grupos criminales y sostuvo que en el país “gobierna el pueblo”. Sin embargo, reconoció que existe un problema de seguridad que su administración enfrenta mediante acciones contra las organizaciones delictivas.
La presidenta también cuestionó la responsabilidad de Estados Unidos en el fenómeno del narcotráfico y pidió que ese país atienda temas como el alto consumo de drogas, la distribución de estupefacientes y el lavado de dinero que realizan organizaciones criminales dentro de su territorio.
“Estados Unidos tiene que mirarse a sí mismo”, señaló Sheinbaum, al destacar que la lucha contra el crimen organizado requiere responsabilidad compartida entre ambas naciones.
Las declaraciones de la mandataria ocurrieron después de que Miller, durante un evento en el Pentágono, comparara a los cárteles mexicanos con grupos terroristas como el Estado Islámico y Al Qaeda, luego de que el gobierno estadounidense clasificara a ocho organizaciones criminales mexicanas bajo esa categoría.
Sheinbaum consideró además que los señalamientos del funcionario estadounidense podrían estar relacionados con el proceso electoral en Estados Unidos, donde habrá elecciones intermedias en noviembre. Por ello, pidió que México no sea utilizado como tema de campaña política.
La presidenta reiteró que la relación entre México y Estados Unidos continuará basada en la cooperación, pero insistió en que cada país debe actuar dentro de su propio territorio y asumir responsabilidades frente al combate al crimen organizado.
