AGENCIA
West Hollywood, California.- Lo que parecía una escena sacada de una película se ha convertido en la nueva realidad para decenas de vecinos de West Hollywood. Un complejo de apartamentos abandonado, que durante años permaneció vacío tras quedar inconcluso, fue ocupado por una manada de coyotes que ahora deambula libremente por la zona, obligando a los residentes a modificar su rutina y vivir con temor constante.
El edificio, ubicado en el cruce de Romaine Street y North Spaulding Avenue, pasó de albergar temporalmente a personas en situación de vulnerabilidad a convertirse en refugio de fauna silvestre. Al menos seis coyotes han sido captados entrando y saliendo de distintas habitaciones del inmueble, donde aparentemente cada uno ha establecido su propio espacio.
Vecinos afirman que el problema comenzó a principios de este año, pero con el paso de los meses la presencia de los animales se ha vuelto cada vez más frecuente. Ya no sólo aparecen durante la noche; también pueden observarse a plena luz del día caminando entre las calles, patios y estacionamientos del vecindario.
“Es bastante curioso salir de tu apartamento, mirar hacia arriba y ver a un coyote mirándote”, relató una residente de la zona al describir una escena que, aunque insólita, se ha vuelto cotidiana.
Otro episodio aumentó la preocupación entre los habitantes cuando una vecina aseguró que, al regresar a casa durante la noche, encontró a seis coyotes rodeando su automóvil, una situación que refleja el nivel de confianza que los animales han adquirido hacia los espacios urbanos.
La situación ha provocado que muchas familias eviten pasear a sus perros por las calles cercanas al edificio abandonado. El temor a un posible ataque ha cambiado los hábitos diarios de los residentes, quienes consideran que la presencia permanente de los coyotes representa un riesgo tanto para las mascotas como para las personas.
Un fenómeno que se repite en California
Especialistas explican que la expansión urbana ha reducido considerablemente el hábitat natural de diversas especies, obligándolas a adaptarse a las ciudades. Los coyotes son uno de los mamíferos que mejor han logrado sobrevivir en ambientes urbanos gracias a su capacidad para encontrar alimento entre la basura, jardines, pequeños animales e incluso comida para mascotas.
En el condado de Los Ángeles, el avistamiento de coyotes ha aumentado durante los últimos años. Expertos del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California atribuyen este comportamiento a diversos factores, entre ellos las temperaturas más cálidas, la pérdida de hábitat y los incendios forestales registrados en 2025 en zonas como Pacific Palisades y Eaton, que desplazaron a numerosas especies hacia áreas urbanas.
Vecinos exigen una solución
Los habitantes aseguran haber solicitado en repetidas ocasiones la intervención del Ayuntamiento de West Hollywood y de las autoridades encargadas del control de fauna, aunque afirman que hasta ahora no han recibido una respuesta que resuelva el problema.
Las autoridades municipales señalaron que la ciudad aplica desde 2018 un Plan de Gestión y Coexistencia con Coyotes, cuyo objetivo es promover la convivencia segura mediante campañas de educación, prevención y estrategias para reducir los encuentros entre humanos y animales.
Entre las recomendaciones oficiales se encuentra la práctica conocida como “acoso humanitario” (hazing), que consiste en hacer ruido, levantar los brazos, utilizar objetos sonoros o rociar agua para ahuyentar a los coyotes cuando muestran un comportamiento excesivamente confiado hacia las personas. La intención es reforzar su temor natural al ser humano sin causarles daño.
El abandono urbano, otro protagonista
Más allá de la presencia de los animales, el caso ha reavivado el debate sobre los inmuebles abandonados que permanecen durante años sin concluir. Vecinos consideran que estos edificios se convierten en refugio para fauna silvestre, personas sin hogar y otras situaciones que terminan afectando la seguridad y la calidad de vida de quienes habitan en sus alrededores.
Mientras las autoridades analizan la situación, los residentes continúan viviendo bajo la incertidumbre, observando cómo los coyotes han convertido un edificio vacío en su nuevo territorio, recordando que el avance de las ciudades y la pérdida de ecosistemas naturales están acercando cada vez más la vida silvestre a las zonas habitadas por el ser humano.
