AGENCIA
Observatorio Europeo Austral.- Un equipo internacional de astrónomos descubrió un planeta que podría cambiar la comprensión sobre la formación de los sistemas planetarios, al identificar el primer mundo conocido que orbita de manera perpendicular alrededor de un sistema compuesto por dos enanas marrones, un hallazgo que desafía las teorías aceptadas hasta ahora sobre la dinámica del Universo.
El planeta, denominado 2M1510 (AB) b, presenta una característica sin precedentes: en lugar de desplazarse en el mismo plano en el que giran sus dos astros centrales, lo hace en una trayectoria perpendicular, un comportamiento considerado extremadamente inusual por la comunidad científica.
Hasta ahora, los modelos de formación planetaria establecen que los planetas nacen dentro de discos de gas y polvo que rodean a sus estrellas, por lo que normalmente mantienen órbitas alineadas con el plano de rotación de estos cuerpos. El nuevo descubrimiento demuestra que también pueden existir configuraciones mucho más complejas.
El sistema está formado por dos enanas marrones, objetos celestes conocidos como “estrellas fallidas”, ya que no poseen la masa suficiente para iniciar la fusión nuclear que caracteriza a las estrellas convencionales. Debido a ello, emiten muy poca luz y calor, lo que convierte a este planeta en un mundo extremadamente frío y distante.
Los investigadores consideran que este hallazgo ofrece una oportunidad única para estudiar cómo evolucionan los sistemas múltiples y comprender de qué manera pueden formarse planetas bajo condiciones gravitacionales muy distintas a las observadas en nuestro Sistema Solar.
El descubrimiento también aporta nuevos elementos para analizar el llamado problema de los tres cuerpos, uno de los desafíos más complejos de la física, que estudia cómo interactúan gravitacionalmente tres objetos masivos y las dificultades para predecir su movimiento con precisión.
Aunque aún quedan numerosas preguntas por responder sobre el origen y la estabilidad orbital de 2M1510 (AB) b, los científicos consideran que este sistema representa una evidencia de que el Universo puede albergar configuraciones planetarias mucho más diversas de lo que se creía, ampliando las posibilidades sobre la forma en que nacen y evolucionan los mundos fuera del Sistema Solar.
