Adriana Estrada
EL BUEN TONO
Orizaba, Ver.- A un siglo de la promulgación de la Ley Calles, que desató una sangrienta persecución contra la Iglesia católica en México, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó este domingo un llamado a sanar las divisiones históricas y a defender el derecho al culto, al tiempo que reconoció errores propios y advirtió sobre nuevos riesgos para la fe en el país.
En el mensaje titulado “Callaron las campanas de los templos, habló su sangre”, los obispos conmemoran los 100 años de aquella legislación que, en 1926, prohibió las ceremonias religiosas públicas y desató un conflicto armado que dejó miles de muertos entre cristeros y fuerzas federales. “No venimos a reabrir heridas, sino a recuperar la memoria para construir puentes”, señaló.
