DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
CÓRDOBA.- Antes de salir de casa, José Iván Vega Ocampo recibe la bendición de sus padres. Sabe que cada guardia puede enfrentar incendios, accidentes o rescates donde la vida de otras personas depende de su preparación. Aún así, asegura que no cambiaría esa vocación por ninguna otra.
Con nueve años de servicio en la Cruz Roja Mexicana, donde actualmente es jefe de la Sección de Rescate Urbano, recuerda que su gusto por el servicio nació al ver a un tío que también fue socorrista y que despertó en él el deseo de ayudar a los demás.
“Lo más difícil son las emergencias donde hay familias involucradas. Ahí debes mantener la cabeza fría y aplicar todo lo que has aprendido. Durante la pandemia de Covid-19 vivimos situaciones muy complicadas”, expresó.
Además de atender emergencias en Córdoba y la región, también participó en labores de apoyo en la zona norte del estado, en Poza Rica, donde colaboró con el traslado de víveres y atención a la población afectada.
Reconoce que cada servicio implica incertidumbre y tensión, pero afirma que la capacitación y la experiencia son fundamentales para actuar correctamente en los momentos más difíciles.
Aunque su jornada oficial es de 12 horas, en muchas ocasiones permanece entre 15 y 20 horas de servicio cuando las emergencias lo requieren.
Paralelamente, Vega Ocampo dij que continúa preparándose al estudiar Protección Civil.
Asegura que mientras Dios le conceda salud y vida seguirá portando el uniforme de la Cruz Roja, convencido de que servir y salvar vidas es más que un trabajo: es la misión que eligió para su vida.
