JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD publicidad

De la redacción
El Buen Tono

El deseo de lucir una piel bronceada y seguir tendencias de belleza en redes sociales ha llevado a miles de jóvenes a utilizar camas y cabinas de bronceado, pese a que especialistas advierten que esta práctica puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel.

Nichole Sims, una joven estadounidense, comenzó a utilizar camas de bronceado a los 15 años, principalmente antes de eventos escolares y celebraciones. Ocho años después fue diagnosticada con melanoma, un tipo de cáncer de piel potencialmente mortal.

Sims ahora comparte su experiencia en redes sociales para alertar sobre los riesgos y combatir la desinformación que presenta el bronceado como un símbolo de belleza o una forma de mejorar el estado de ánimo.

Investigaciones médicas han señalado que las camas de bronceado pueden ser más dañinas que la exposición natural al Sol. Estudios realizados por especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad Northwestern encontraron que quienes utilizan estos equipos tienen casi tres veces más probabilidades de desarrollar melanoma.

Los expertos explican que las camas bronceadoras pueden emitir hasta 10 veces más radiación ultravioleta que el Sol, provocando mutaciones en las células de la piel que pueden desencadenar distintos tipos de cáncer.

Además, especialistas han advertido que entre los jóvenes de la Generación Z persisten falsas creencias sobre el bronceado, como pensar que una “base de bronceado” protege contra quemaduras solares o que la exposición intensa a los rayos UV es segura.

La Organización Mundial de la Salud clasifica las camas y cabinas bronceadoras como agentes cancerígenos, al igual que sustancias como el tabaco y el asbesto. De acuerdo con especialistas, utilizar estos equipos antes de los 20 años puede aumentar significativamente el riesgo de padecer melanoma.

En México, aunque no existe una Norma Oficial Mexicana específica para regular las camas y cabinas bronceadoras, autoridades sanitarias han advertido que su uso incrementa el riesgo de cáncer de piel y puede causar daños en los ojos si no se cuenta con protección adecuada.

CANAL OFICIAL