CÓrdoba.- 7.6 muertos y 325 heridos al año, la media que las autoridades no han movido en 29 años. La política vial local no ha alterado la tendencia: más señales y campañas, pero nunca menos automóviles.
La razón estructural es que el presupuesto y las acciones se han concentrado en instalar más señalética vertical, más reductores de velocidad y más campañas de “respeto a las advertencias”, sin tocar el factor que realmente determina los números: la expansión continua de la infraestructura para el automóvil.
Y es que el saldo vial de Córdoba en 2025 es de 7 muertos y 229 heridos por accidentes de tránsito terrestre en zonas urbanas y suburbanas, según el conjunto de datos del INEGI. La cifra de heridos es prácticamente idéntica a la de 2024 (228) y superior a la de 2023 (289). Los muertos se mantienen en el rango histórico de 2 a 15 por año que el municipio arrastra desde 1997. No hay mejora. No hay tendencia a la baja. Hay estabilidad en el fracaso.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía registra para Córdoba un total de 7 defunciones en el lugar del accidente y 229 personas heridas durante 2025. Comparar con 1997 —10 muertos y 125 heridos— muestra que el problema no se ha agravado, pero tampoco se ha resuelto. Treinta años de políticas viales han producido el mismo resultado: víctimas cada año, sin una reducción sostenida.
Las autoridades locales han instalado señalética vertical y horizontal, han colocado reductores de velocidad y han difundido campañas para “respetar las advertencias”. Esas acciones no modifican la causa estructural: más vehículos circulando por más kilómetros de asfalto.
Los datos del INEGI detallan la letalidad en Córdoba: 1997, 10 muertos; 2025, 7 muertos. 1997, 125 heridos; 2025, 229 heridos. La población creció, el parque vehicular se multiplicó, la infraestructura se expandió. El saldo de víctimas no se movió.
