De la Redacción
El Buen Tono
ORIZABA.- Lo que sería una celebración para fomentar el comercio y la unión, se convirtió en motivo de descontento y temor entre locatarios del mercado Cerritos. A pocos días del aniversario del emblemático lugar, comerciantes han alzado la voz para denunciar que las autoridades municipales, sobre todo el coordinador Desarrollo Económico, Rey David Mejía Pliego, usan la festividad como pretexto para imponer cuotas que son abusivas y fuera de la ley.
De acuerdo con testimonios, los cobros no son voluntarios ni consensuados, se los exigen bajo presión y con montos según el giro.
En bodegas de mayoreo y carnicerías deben dar 500 pesos para “cooperar” con el aniversario; en fondas, 400 pesos; y negocios de ropa y otros giros, 300 pesos. Además se les pide 100 pesos adicionales por cada empleado de locatarios. El argumento oficial es sufragar gastos de la celebración, pero los afectados aseguran que ni siquiera reciben un comprobante o recibo.
“Ahora ya no es si quieren cooperar, es a fuerza. Y lógico, de esa cooperación no nos dan recibo. El administrador y Rey David se pasan de ladrones”, manifestaron los quejosos, quienes intentaron llevar su inconformidad al alcalde, pero fueron canalizados con el coordinador, ¡el que fijó las cantidades sin mediar diálogo!
El clima de hostilidad se recrudeció en días recientes. Comerciantes denuncian que el sábado, en el área de Cerritos, Rey David confrontó a César Augusto y a Karla Lanzagorta, a quienes sorprendió pidiendo regalado su mandado. Lejos de sancionar, el funcionario los corrió para que se dedicaran a “su trabajo”. Esta situación evidencia un doble discurso: mientras extorsionan a los establecidos, protegen a quienes operan en la ilegalidad.
La problemática se agrava con la denuncia de que César Augusto y Karla realizan cobros en la madrugada a vendedores de atoles, tamales y gelatinas afuera de hospitales y fábricas, amanecen “fregando” a los minicomerciantes sin entregar recibos, y el dinero recaudado termina en bolsillos particulares. El reporte llegó a oídos de Rey David, pero lejos de corregir, se desató otro round de violencia política. Según versiones del palacio municipal, el sábado Fernando Trueba, director de Servicios Municipales, se enfrascó en una discusión con el coordinador de Desarrollo Económico, donde se hicieron de palabras debido a que Trueba se niega a “soltarles las manos” a César y Karla. La protesta de los locatarios es clara: piden el cese de abusos y la intervención del alcalde, a quien acusan de ser cómplice de funcionarios y se reparten el botín.
