El Buen Tono
Sandra González
Orizaba.- Los gastos acumulados por las ceremonias de fin de cursos y la cercanía del regreso a clases están empujando a un número creciente de familias a solicitar préstamos rápidos mediante aplicaciones móviles, una alternativa que, lejos de resolver sus problemas económicos, puede convertir una deuda de unos cuantos miles de pesos en un compromiso prácticamente impagable.
El delegado regional de la Coordinadora de Usuarios y Deudores de la Banca, Manuel Othón Ramírez López, advirtió que la presión económica sobre los hogares se ha intensificado en los últimos meses, al grado de que cada vez más personas buscan renegociar sus adeudos ante la insuficiencia de ingresos.
Explicó que, una vez concluidas las ceremonias de graduación, las familias deben enfrentar la compra de uniformes, calzado, útiles escolares e inscripciones, lo que ha provocado que muchas recurran a créditos exprés contratados desde el teléfono celular.
Sin embargo, señaló que este tipo de financiamiento suele operar con intereses elevados, comisiones y cargos adicionales que multiplican el monto original del préstamo. Como ejemplo, indicó que un crédito de 5 mil pesos puede terminar convirtiéndose en una deuda cercana a los 20 mil pesos.
Añadió que algunas plataformas incluso descuentan intereses y comisiones antes de entregar el dinero, por lo que el usuario puede recibir apenas 3 mil pesos, aunque queda obligado a pagar la totalidad del crédito solicitado.
Ramírez López alertó que el problema no termina ahí. Cuando el deudor incumple con los pagos, algunas aplicaciones utilizan la información almacenada en el teléfono móvil para contactar a familiares, amigos y conocidos, ejerciendo presión para exigir la liquidación del adeudo.
Indicó que esta modalidad de préstamos se ha convertido en uno de los principales factores del incremento del endeudamiento familiar, por lo que recomendó verificar que cualquier plataforma financiera esté debidamente regulada y, en la medida de lo posible, evitar este tipo de créditos para cubrir los gastos del regreso a clases.
