El Buen Tono
De la redacción
Orizaba, Ver.- Ante las dificultades que sacuden la vida personal y comunitaria, así como el temor provocado por situaciones que rebasan al ser humano, el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, llamó a no permitir que el miedo paralice la fe y la confianza.
Durante la misa dominical del mediodía, el prelado reflexionó sobre los momentos adversos que atraviesan las personas y las comunidades, comparándolos con las rutas contrarias y los vientos que pueden sacudir una embarcación.
