De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA, VER. – Una unidad oficial del Ayuntamiento de Córdoba, identificada con el número 412, fue utilizada como escenario para la grabación de un video promocional en la Alameda Rafael Murillo Vidal.
En las imágenes difundidas en redes sociales, una joven tiktoker ejecuta una coreografía junto al vehículo de gobierno. El hecho expone la nula supervisión dentro de las áreas municipales: ningún funcionario vigiló el resguardo de la unidad, pese a encontrarse estacionada en un punto céntrico del patrimonio del ayuntamiento.
El uso indebido de un activo público no se justifica por permisos internos o autorizaciones de algún área. Lo que aquí se documenta es una falla estructural en el control interno: la evasión de responsabilidades del superior encargado, y la falta de cuidado del bien asignado, derivan en un acto de irresponsabilidad administrativa.
La crítica no se dirige a la bailarina, sino a quien tenía la obligación de custodiar y administrar el recurso público. La Alameda es un espacio oficial, no un foro de entretenimiento privado. La pregunta que persiste es si esta omisión corresponde a negligencia, permisividad o simple desinterés por la normativa municipal.
