Denuncian jornadas de hasta 17 horas, falta de sanitarios, amenazas y unidades en malas condiciones en rutas operadas por empresas vinculadas al Diputado
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Mientras el diputado local Juan Tress Zilli enfrenta cuestionamientos por las condiciones de las unidades de transporte público que opera, ahora trabajadores y familiares denuncian abusos laborales, jornadas extenuantes, falta de condiciones básicas para desempeñar su trabajo y despidos que consideran injustificados.
El caso más reciente corresponde a un conductor que, de acuerdo con el testimonio de su esposa, fue despedido después de permanecer alrededor de 15 días enfermo del estómago. La denunciante sostiene que el problema estaría relacionado con las condiciones en las que laboraba, pues los operadores enfrentan dificultades incluso para acudir a un sanitario durante sus recorridos.
“Lleva 15 días enfermo del estómago, no le permitían ir al baño y la empresa no se quiere hacer responsable”, señaló la mujer, quien además denunció que el conductor cumplía jornadas que iniciaban alrededor de las 6 de la mañana y concluían cerca de las 11 de la noche.
De acuerdo con el testimonio, en rutas como Alianza y El Huerto los conductores no contarían con lugares adecuados para acudir al baño. Aseguró además que cuando los trabajadores reclaman o cuestionan las condiciones laborales, enfrentan descuentos o amenazas de perder su empleo.
La denunciante señaló directamente a Jesús Tress como la persona que, según su versión, da las órdenes dentro de la empresa, mientras que también identificó a Esteban, encargado de la operación, como uno de los responsables del trato hacia los conductores.
El señalamiento no sería un caso aislado. De acuerdo con trabajadores y familiares consultados, existe un ambiente de presión que provoca que algunos operadores terminen renunciando antes de denunciar formalmente las condiciones laborales.
“Si se quejan les dicen que afuera hay muchos que quieren trabajar”, relató la denunciante, al señalar que el temor a perder el empleo mantiene a otros conductores en silencio.
A las condiciones laborales se suma otro reclamo: el estado de las unidades. Los trabajadores aseguran que existen autobuses con fallas y deficiencias que son reportadas a los responsables, pero aun así las unidades son enviadas a circulación sin que se atiendan oportunamente las necesidades de mantenimiento o se proporcione a los operadores el material necesario para trabajar.
Las denuncias abarcan rutas como La Luz-Palotal, La Petrolera, Alianza, La Posta y El Huerto, entre otras, donde los conductores enfrentan diariamente largas jornadas y condiciones que, según los testimonios, distan de ser adecuadas.
Ante esta situación, familiares y trabajadores aseguran haber solicitado la intervención de la gobernadora Rocío Nahle para que se revise la operación de estas rutas y las condiciones en las que laboran los conductores.
Incluso plantean que se analice la incorporación de unidades del sistema Metro, al considerar que ofrecen mejores condiciones de operación y atención al usuario.
Los señalamientos colocan nuevamente bajo cuestionamiento al diputado Juan Tress Zilli, quien además de desempeñar un cargo público mantiene intereses en el sector transportista. El reclamo ahora no sólo está relacionado con el costo y las condiciones del servicio, sino con el trato que recibirían quienes todos los días se encuentran detrás del volante.
Mientras Tress busca proyectarse desde el Congreso como representante de los ciudadanos, dentro de sus empresas trabajadores y familiares denuncian jornadas extenuantes, presión laboral, falta de condiciones básicas y unidades que, aseguran, continúan circulando pese a sus deficiencias
