AGENCIAS
Guerrero.— La tensión entre las comunidades de Cruz Fandango y Cuyuxtláhuac, en el municipio de Alcozauca, Guerrero, aumentó luego de que pobladores expulsaran a elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional que acudieron para auxiliar a habitantes tras el incendio de una escuela primaria.
De acuerdo con reportes, habitantes de Cuyuxtláhuac, algunos portando picos y piedras, irrumpieron en Cruz Fandango y obligaron a los elementos de seguridad a retirarse. Previamente, militares habían sido vistos retirando escombros de un aula que resultó dañada por un incendio registrado la tarde del martes.
Habitantes de Cruz Fandango señalaron a sus vecinos de Cuyuxtláhuac como presuntos responsables del incendio y advirtieron que, tras el retiro de las fuerzas de seguridad, algunos pobladores permanecieron en la comunidad y amenazaron con incendiar viviendas y causar nuevos destrozos.
El conflicto entre ambas localidades se mantiene desde hace décadas por una disputa agraria. La situación se agravó en julio de 2025, cuando habitantes de Cuyuxtláhuac irrumpieron en Cruz Fandango y se registró un enfrentamiento que dejó dos personas heridas de bala. Además, varias personas fueron retenidas y posteriormente liberadas tras la intervención de las autoridades.
Desde julio pasado, habitantes y autoridades de Cruz Fandango mantienen un plantón frente a Palacio Nacional, en Ciudad de México, para solicitar la intervención del Gobierno federal y la instalación de un módulo de seguridad que permita frenar los ataques que, aseguran, han sufrido por parte de pobladores de Cuyuxtláhuac.
El lunes, una comisión de habitantes desplazados acudió al Palacio de Gobierno de Guerrero, en Chilpancingo, para solicitar atención a su demanda de seguridad, pero señalaron que no obtuvieron una respuesta favorable.
Los inconformes también acusaron que el alcalde de Alcozauca, Crispín Agustín Mendoza, ha contribuido a agudizar el conflicto y lo señalaron de favorecer a Cuyuxtláhuac. El presidente municipal, consultado sobre los hechos recientes, se limitó a señalar que no podía emitir declaraciones porque se encontraba ocupado.
Ante el riesgo de nuevos enfrentamientos, habitantes de Cruz Fandango demandaron la intervención urgente de los gobiernos estatal y federal para garantizar la seguridad de la población y evitar que el conflicto agrario continúe escalando.
