AGENCIA
Washington, D.C.- La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) elevó a Clase I, el nivel más grave de riesgo, el retiro de casi 19.1 millones de huevos relacionado con un brote de salmonela que hasta ahora suma 98 personas enfermas en 17 estados y 26 hospitalizaciones.
La clasificación Clase I significa que existe una probabilidad razonable de que el consumo de los productos contaminados provoque consecuencias graves para la salud o incluso la muerte. Hasta el momento, las autoridades no han reportado fallecimientos relacionados con el brote.
La empresa Midwest Poultry Services retiró el 22 de julio un total de 1,589,577 docenas de huevos, equivalentes a cerca de 19.1 millones de unidades, debido a una posible contaminación con salmonela. Los productos incluyen huevos blancos y marrones de gallinas criadas en libertad, provenientes de dos granjas ubicadas en Texas.
Los huevos fueron producidos y distribuidos entre el 6 de junio y el 3 de julio de 2026, con fechas de caducidad o consumo preferente comprendidas entre el 20 de julio y el 17 de agosto. Por ello, la FDA advirtió que algunos de los productos retirados todavía podrían encontrarse en los refrigeradores de los consumidores.
Entre las marcas involucradas se encuentran Kroger, Simple Truth, Brookshire’s, Country Morning y Cal-Maine Sunups. Los huevos fueron distribuidos a establecimientos comerciales y negocios de alimentos, principalmente en Texas, Luisiana y Oklahoma.
Para identificar los productos retirados, los consumidores deben revisar el costado de las cajas. Los envases afectados pueden presentar los códigos de planta P-1950 o 0840962 y fechas julianas comprendidas entre 157 y 184.
La alerta forma parte de una investigación federal que busca determinar el alcance del brote y establecer si otros alimentos, incluidos chiles jalapeños, podrían estar relacionados con las infecciones.
Las autoridades detectaron salmonela durante las pruebas realizadas en instalaciones de Midwest Poultry Services. Los análisis genéticos encontraron coincidencias entre algunas de las muestras obtenidas y la cepa asociada con el brote, por lo que la FDA considera que los huevos retirados son una fuente probable de al menos una parte de los casos.
Ante el riesgo, las autoridades recomendaron no consumir ninguno de los productos incluidos en el retiro, incluso si presentan una apariencia normal. Los consumidores que los hayan adquirido deben devolverlos al establecimiento donde fueron comprados para solicitar un reembolso.
También se recomienda lavar y desinfectar cuidadosamente refrigeradores, superficies, utensilios y recipientes que hayan estado en contacto con los huevos retirados, con el objetivo de evitar una posible contaminación cruzada.
