Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- La creciente actividad turística, cultural y gastronómica que se registra en diversos destinos del país está generando un círculo virtuoso para la economía regional, con beneficios directos para hoteleros, restauranteros y, de manera especial, para los productores y comercializadores de café, coincidieron comerciantes del sector.
De acuerdo con empresarios cafetaleros, la realización de festivales, encuentros artísticos, competencias especializadas y ferias gastronómicas ha permitido que ciudades con infraestructura consolidada se conviertan en sedes recurrentes de eventos de alcance nacional, atrayendo flujos importantes de visitantes que dinamizan el comercio local.
“Estos espacios no solo son un escaparate para los organizadores, sino que activan toda una cadena de consumo, desde hoteles, restaurantes, cafeterías, tiendas de artesanías y servicios turísticos ven incrementadas sus ventas, y al mismo tiempo se promueve el consumo de productos de la región”, señaló un representante del gremio cafetalero.
Mencionó como ejemplo los próximos encuentros de danza tradicional y los festivales de cine, vino y queso que se realizarán en el segundo semestre, los cuales generan expectativas positivas entre prestadores de servicios, pues cada edición ha demostrado una importante derrama económica y ocupación hotelera.
En el caso del café, señalaron que el turismo ha sido un aliado estratégico para agregar valor al grano, pues las degustaciones, maridajes y experiencias sensoriales se han convertido en un atractivo que no solo educa al consumidor, sino que abre nuevos canales de comercialización para pequeños y medianos empresarios.
Recordaron que recientemente se realizó una competencia de baristas y mixología que reunió a participantes de varios estados, dejó una derrama significativa y despertó mayor interés por el café de especialidad, beneficiando a las barras y establecimientos locales que aprovecharon la afluencia de visitantes.
Destacaron que la apuesta por experiencias turísticas más especializadas, como cenas maridaje o encuentros con representantes de la industria, está ampliando la oferta para el viajero y posicionando a las regiones cafetaleras como destinos de alto valor agregado.
Reconocieron que el incremento en los costos operativos representa un reto para los negocios, por lo que advirtieron la necesidad de realizar ajustes graduales en los precios, siempre cuidando la calidad y la experiencia final que se ofrece al cliente.
Finalmente, subrayaron que mientras se mantenga una agenda cultural y turística sólida, los pequeños empresarios tendrán más oportunidades para fortalecer sus marcas y dar a conocer los productos locales, contribuyendo al desarrollo económico sustentable de las regiones productoras de café.
