Adriana Estrada
El Buen Tono
Zongolica.- A pesar de los avances legales y las constantes capacitaciones al personal del Poder Judicial y la Fiscalía, las mujeres de las comunidades indígenas de la zona serrana continúan enfrentando un escenario de alta vulnerabilidad, donde mitos ancestrales y la extrema pobreza perpetúan la violencia de género.
Elizabeth Guevara Mitzi, abogada del área legal de Kalli Luz Marina, señaló que una de las principales problemáticas que persisten en la región es el denominado “mito del abandono de hogar”, una práctica cultural que se utiliza como mecanismo de sometimiento. “Sigue siendo como el método que comúnmente se utiliza en una relación de pareja para someter a las mujeres y que no abandonen el hogar ante la violencia que enfrentan”, lamentó.
Esta realidad se agrava debido a las condiciones de pobreza que predominan en la sierra, pues las mujeres, al ser despojadas del poder económico que recae en los hombres, enfrentan demandas por pensión alimenticia que no pueden cubrir, ya que carecen de un ingreso fijo y ni siquiera perciben el salario mínimo diario vigente. “Generalmente son ellas las que se quedan con los hijos o, en dado caso que les quiten a sus hijos, el poder económico se encuentra en los hombres de la sierra”, detalló.
Recordó que en Kalli Luz Marina llevan a cabo sesiones de trabajo en la zona, donde las propias mujeres que fungen como primeras respondedoras en sus comunidades han manifestado sentirse en riesgo. “Ellas, de cierta manera, sí viven una situación de riesgo al atender a mujeres de su comunidad porque se encuentran dentro de la misma”, mencionó.
Veracruz ocupa el tercer lugar nacional en incidencia de mujeres violentadas. Sin embargo, en lo que respecta a la preparación de los juzgados de la sierra de Zongolica para atender estos casos con perspectiva de género e interculturalidad, la abogada refirió que es un camino complejo que poco a poco se irá fortaleciendo.
Si bien reconoció que el Poder Judicial del Estado y la Fiscalía reciben capacitaciones constantes, subrayó que aún falta mucho tiempo para contar con juzgadores que apliquen estos conceptos al cien por ciento.
La labor de Kalli Luz Marina se centra en brindar asesoría y acompañamiento legal a las víctimas, buscando que las instituciones encargadas de administrar justicia en la región garanticen una atención adecuada que rompa con los ciclos de violencia y desigualdad estructural que enfrentan las mujeres indígenas.
