Más de 3 mil personas permanecen desaparecidas tras las inundaciones y deslaves que devastaron comunidades en Nepal y el Tíbet; las condiciones meteorológicas han complicado las labores de rescate
AGENCIAS
Nepal.- La tragedia provocada por las inundaciones y deslaves en zonas montañosas de Nepal y el Tíbet continúa agravándose. Hasta este sábado, las autoridades nepalíes reportaron 675 personas fallecidas, mientras que en territorio chino se contabilizan al menos siete víctimas mortales.
Uno de los principales desafíos para los equipos de emergencia es localizar a las personas que continúan desaparecidas. De acuerdo con los reportes disponibles, 2 mil 426 personas permanecen sin ser localizadas en Nepal y otras 554 en el condado de Gyirong, en el Tíbet, por lo que el número de desaparecidos supera las 2 mil 900 personas.
Las labores de búsqueda y rescate tuvieron que ser suspendidas temporalmente debido a las lluvias, la niebla y las condiciones adversas del terreno, pero fueron reanudadas este sábado luego de una ligera mejoría en el clima. Helicópteros regresaron a las zonas afectadas para apoyar a los equipos que trabajan entre toneladas de lodo, rocas y escombros.
Un glaciar habría desencadenado la tragedia
La emergencia comenzó el miércoles, cuando el colapso de un glaciar provocó un enorme torrente de agua, hielo, piedras, barro y árboles que descendió por los cauces de ríos de montaña.
La fuerza de la corriente destruyó viviendas, puentes, carreteras, instalaciones eléctricas y otras estructuras, además de dejar comunidades enteras incomunicadas.
Uno de los puntos más afectados es el distrito de Rasuwa, donde los cuerpos de emergencia continúan recorriendo las zonas devastadas. La policía nepalí ha recuperado decenas de cuerpos a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, mientras persiste la búsqueda de personas desaparecidas.
La situación también se complicó por la formación de un lago en la frontera entre Nepal y China. Las autoridades temieron que el desbordamiento provocara nuevas crecidas en los ríos Lhende Khola y Trishuli.
Aunque imágenes satelitales muestran que el nivel del agua comenzó a disminuir, las autoridades mantienen vigilancia sobre otros cuerpos de agua ubicados aguas arriba, ante el riesgo de nuevas inundaciones.
Cuerpos deberán ser identificados mediante ADN
La magnitud de la tragedia también ha complicado la identificación de las víctimas. Algunos cadáveres recuperados presentan un avanzado estado de descomposición, por lo que ya no pueden ser reconocidos únicamente mediante características físicas.
Las autoridades anunciaron que se tomarán muestras de ADN antes de sepultar los cuerpos, tanto para facilitar su identificación como para reducir riesgos sanitarios.
En Katmandú, familiares de personas desaparecidas acudieron al Campus Médico de Maharajgunj, donde fueron trasladados algunos de los cuerpos encontrados. En las instalaciones se colocaron fotografías de las víctimas recuperadas para ayudar a las familias a identificar a sus seres queridos.
Entre los desaparecidos también se encuentran ciudadanos extranjeros. Los reportes señalan que hay personas de Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, Malasia e India, entre otros países.
Sobrevivientes enfrentan la pérdida de sus hogares
Para quienes lograron sobrevivir, la emergencia continúa. Numerosas familias perdieron sus viviendas y medios de subsistencia, mientras las comunidades permanecen parcialmente aisladas.
Sobrevivientes describieron la llegada repentina del agua y la fuerza de la corriente, que arrastró viviendas, vehículos, árboles y enormes cantidades de material.
Las autoridades advierten que la reconstrucción será prolongada y costosa. El ministro de Hacienda de Nepal, Swarnim Wagle, estimó inicialmente que los daños podrían representar entre 4 mil y 5 mil millones de dólares, aunque la cifra podría aumentar conforme los equipos logren ingresar a las zonas que permanecen incomunicadas.
Nepal solicita ayuda internacional
Ante la magnitud del desastre, el Gobierno de Nepal solicitó asistencia internacional especializada para localizar personas atrapadas, retirar escombros, recuperar comunicaciones e infraestructura y apoyar en la identificación de cuerpos.
Entre las necesidades prioritarias se encuentran el rescate de personas que podrían estar atrapadas en túneles, rehabilitación de carreteras, recuperación de comunicaciones, identificación mediante ADN, conservación de cuerpos e instalación de infraestructura provisional.
La respuesta internacional ya comenzó. India envió especialistas con experiencia en rescates en túneles, además de ayuda humanitaria, mientras que China desplegó expertos para apoyar las operaciones en las zonas afectadas.
India también ha enviado aproximadamente 60 toneladas de ayuda, entre medicamentos, alimentos y mantas, además de ofrecer equipos especializados, puentes prefabricados y personal para atender la emergencia.
Continúa la búsqueda entre lodo y escombros
En el lado chino, los equipos de rescate también trabajan para localizar a más de 500 personas que permanecen desaparecidas. En el complejo fronterizo de Gyirong, los rescatistas han tenido que utilizar cuerdas para desplazarse entre bosques, acantilados y zonas donde las carreteras fueron destruidas.
Más de 50 rescatistas recorrieron este sábado áreas cubiertas por rocas y lodo, mientras llamaban a posibles sobrevivientes y buscaban cualquier indicio que permitiera localizar a personas atrapadas.
La emergencia mantiene bajo alerta a amplias regiones del Himalaya. Con cientos de víctimas mortales, miles de desaparecidos y daños millonarios, Nepal enfrenta ahora una doble tarea: continuar la búsqueda de sobrevivientes y comenzar la reconstrucción de las comunidades devastadas.
