El Comando Sur informó que la nave operaba como una estación flotante de reabastecimiento y presuntamente apoyaba a la organización delictiva Los Choneros; la tripulación fue trasladada a Ecuador
De la Redacción
El Buen Tono
Quito, Ecuador.- Fuerzas de Estados Unidos, en coordinación con el Gobierno de Ecuador, interceptaron y destruyeron una presunta embarcación utilizada para actividades de narcotráfico en aguas internacionales del Pacífico oriental, informó el Comando Sur de Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte de la autoridad militar estadounidense, la operación se realizó el viernes 28 de agosto y tuvo como objetivo una embarcación que presuntamente funcionaba como una estación flotante de reabastecimiento para otras naves vinculadas con el tráfico de drogas.
El Comando Sur señaló que información de inteligencia permitió establecer que la embarcación había sido identificada previamente y que estaba sujeta a sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Según la misma fuente, la nave operaba en apoyo de Los Choneros, una organización delictiva ecuatoriana.
Tras la intercepción, la tripulación fue trasladada hasta un puerto de Ecuador y posteriormente la embarcación fue destruida. El ejército estadounidense difundió un video en el que se observa el momento en que la nave explota.
Tripulantes rechazan acusaciones
Los tripulantes trasladados al puerto pesquero de Manta, Ecuador, negaron dedicarse al narcotráfico y aseguraron que se encontraban realizando actividades de pesca.
Uno de los hombres señaló ante medios locales que los pescadores enfrentan riesgos constantes en alta mar y cuestionó la intervención de las fuerzas estadounidenses.
La versión de los tripulantes contrasta con la acusación presentada por el Comando Sur, que sostuvo que la embarcación estaba relacionada con actividades de una organización dedicada al narcotráfico.
Hasta el momento, no se han dado a conocer públicamente mayores detalles sobre la identidad de los tripulantes ni sobre la cantidad o tipo de droga que presuntamente estaría relacionada con la embarcación.
Operación ocurre en medio de ofensiva de EU
La acción forma parte de una estrategia militar impulsada por el Gobierno del presidente Donald Trump contra embarcaciones que Estados Unidos identifica como utilizadas para el tráfico de drogas.
Durante aproximadamente un año, las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo operaciones contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico oriental. Según los reportes citados, estas acciones han dejado más de 200 personas muertas.
La operación del viernes destaca además por la participación directa de Ecuador, país cuyo gobierno mantiene una ofensiva contra las organizaciones delictivas que operan en su territorio.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha fortalecido la cooperación militar y de seguridad con Estados Unidos como parte de su estrategia para combatir al narcotráfico y a los grupos criminales.
Ecuador forma parte de estrategia regional
Ecuador también se incorporó al denominado Escudo de las Américas, una coalición antidrogas integrada por alrededor de una veintena de países de América Latina y el Caribe y promovida por el Gobierno de Trump.
La cooperación entre Washington y Quito ha generado respaldo, pero también cuestionamientos relacionados con el uso de la fuerza en operaciones contra presuntos traficantes.
La organización Human Rights Watch ha señalado que tres embarcaciones fueron presuntamente atacadas por fuerzas estadounidenses frente a las costas de Ecuador entre enero y marzo de este año, con un saldo de al menos ocho personas desaparecidas. Washington ha rechazado que esas desapariciones estén vinculadas con sus operaciones.
Aumenta la presión sobre las rutas marítimas
La destrucción de la embarcación ocurre en un contexto de creciente vigilancia sobre las rutas marítimas utilizadas para transportar drogas desde Sudamérica hacia otros mercados.
Para Estados Unidos, el Pacífico oriental constituye una zona estratégica debido al tránsito de embarcaciones utilizadas presuntamente para transportar estupefacientes, combustible y otros recursos empleados por organizaciones delictivas.
La operación conjunta con Ecuador refleja el nivel de cooperación alcanzado entre ambos gobiernos en materia de seguridad y combate al narcotráfico, aunque el caso también abre interrogantes sobre la identificación de las embarcaciones y las garantías otorgadas a las personas interceptadas.
Por ahora, las autoridades estadounidenses sostienen que la embarcación destruida estaba vinculada con actividades de narcotráfico, mientras los tripulantes rechazan esa acusación y aseguran que se dedicaban a la pesca.
