Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- Integrantes del Colectivo de Familiares de Desaparecidos Orizaba-Córdoba denunciaron que durante sus recorridos en terrenos de la región, constantemente enfrentan hostigamientos, mientras que el reciente ataque contra una buscadora en Sinaloa les recordó que el riesgo no es un fantasma, sino una realidad que acecha en cada camino.
Las integrantes estuvieron presentes en el Parque Apolinar Castillo, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, llegando a cabo una actividad denominada “Miradas Vacías”, con el objetivo de recordar a las personas que continúan desaparecidas y exigir verdad, justicia y acciones efectivas por parte de las autoridades.
Señalaron que el acto no fue un simple mitin, sino un ritual de memoria y resistencia en un país donde más de 100 mil personas permanecen en el limbo de la ausencia.
Bajo la consigna de “No olvidamos, no callamos y seguiremos buscando”, los asistentes realizaron un pase de lista con los nombres de cada desaparecido, los cuales destacaron que no son una estadística, sino un eco de vidas truncadas, de cenas vacías y de preguntas sin respuesta que han marcado a fuego a las familias veracruzanas.
Durante la actividad, un niño relató que su padre fue arrancado de su lado cuando apenas tenía un año. Sin recuerdos físicos, pero con una esperanza inquebrantable, confesó que su mayor anhelo es poder abrazarlo algún día.
En su posicionamiento titulado “Miradas vacías”, las integrantes destacaron que la desaparición no es un evento que concluye con el paso del tiempo, sino una herida abierta que mantiene a las familias en un estado de incertidumbre perpetua.
“Detrás de cada número hay un rostro, una voz, una ausencia que desordena una familia entera”, destacaron y exigieron investigaciones prontas y efectivas, verdad, justicia y reparación integral, así como un alto a la revictimización que sufren quienes, con sus propias manos, remueven la tierra en busca de sus seres queridos.
