El maestro Arturo Pimentel Báez considera acertada la restricción de celulares en escuelas básicas y llama a padres y directivos a generar acuerdos para recuperar el hábito de leer.
CÓRDOBA, VER.- El uso constante del celular está desplazando el hábito de la lectura entre los estudiantes y afectando su capacidad de atención y aprendizaje, consideró el maestro Arturo Pimentel Báez, quien calificó como acertada la decisión de restringir estos dispositivos en las escuelas de nivel básico.
Señaló que el teléfono se ha convertido en un fuerte distractor para los menores, quienes recurren cada vez más a internet para obtener información inmediata, en lugar de desarrollar el esfuerzo que implica leer y comprender un texto.
“Este distractor es tan fuerte que hace que los niños bajen su atención en su educación, pero sobre todo en la lectura, y también por el uso indebido, porque ya no quieren leer y solo quieren consultar los sitios de internet; el esfuerzo para la lectura es mínimo”, señaló.
Pimentel Báez estimó que actualmente solo dos de cada 10 niños realizan adecuadamente una lectura de comprensión, situación que, dijo, debe ser atendida desde las escuelas y los hogares.
Consideró que el problema no debe resolverse únicamente mediante prohibiciones, sino mediante la concientización de los estudiantes y la participación de los padres de familia.
En este sentido, propuso que los directores de los planteles se reúnan con las sociedades de padres de familia para establecer acuerdos sobre el uso de celulares y definir medidas que realmente contribuyan al aprendizaje.
Subrayó que imponer restricciones sin explicar a los alumnos las razones puede generar resistencia, por lo que consideró necesario involucrarlos y hacerlos conscientes de los efectos que el uso excesivo del celular puede tener en su educación.
Finalmente, destacó la importancia de recuperar la lectura como una herramienta fundamental para mejorar la comprensión, la atención y el rendimiento académico de los estudiantes.
