AGENCIA
Ciudad de México.- Birmex, organismo encargado de operar la Megafarmacia y participar en la distribución de medicamentos, reconoció que mantiene una infraestructura de conectividad “desmantelada y obsoleta”, con el uso de módems caseros, routers comerciales y equipos que considera inseguros e inestables.
La propia institución advirtió que las deficiencias en su red representan un riesgo operativo que podría afectar la distribución de medicamentos y, en consecuencia, provocar interrupciones en tratamientos médicos, además de generar un impacto social, político y reputacional para el Estado mexicano.
Ante esta situación, Birmex lanzó la licitación LA-12-NEF-012NEF001-N-284-2026 para contratar un servicio administrado de comunicaciones y conectividad institucional, luego de reconocer que lleva más de ocho años sin contar con un servicio especializado para operar esta infraestructura.
En las bases de la contratación, el organismo señala que actualmente carece de una infraestructura adecuada para brindar servicios de voz, datos, video y seguridad con los niveles de velocidad, protección, confiabilidad y escalabilidad que requiere.
La institución detalla que su red utiliza módems caseros, routers Steren y hubs de cinco y ocho puertos, soluciones que fueron empleadas para ampliar las redes de manera rápida y económica, pero que actualmente son consideradas inseguras, inestables y poco adecuadas para una operación con múltiples sedes.
Además, Birmex reporta enlaces de internet de banda ancha sin un control común, equipos LAN y wifi de distintas marcas y capacidades, algunos de ellos obsoletos, así como una telefonía tradicional fragmentada. El organismo cuenta únicamente con 38 líneas para todas sus ubicaciones y reconoce que carece del equipamiento necesario para contar con un sistema privado de seguridad.
“Esto se traduce en una operación reactiva, costos no optimizados y alto riesgo operativo”, advierte la documentación de la licitación.

El nuevo servicio busca fortalecer la seguridad de las redes LAN y WLAN y permitir el monitoreo en tiempo real de áreas consideradas prioritarias, entre ellas recepción y cuarentena, almacenamiento general, cadena de frío, productos de control especial, mercancía rechazada o averiada y zonas de expedición.
Birmex también pretende mejorar la velocidad y el desempeño del tráfico de información, así como el monitoreo y gestión de los sistemas de red, telefonía y videovigilancia.
La contratación contempla además la instalación, implementación y puesta en operación de cámaras de videovigilancia dentro de las instalaciones del organismo, como parte de un esquema destinado a reforzar la seguridad física y digital.
De acuerdo con las bases, el fallo de la licitación está previsto para el próximo 11 de septiembre y el servicio comenzaría el 2 de octubre.
Birmex sostiene que la modernización permitirá mantener comunicados y protegidos a sus trabajadores y mejorar la atención a clientes, proveedores, dependencias gubernamentales y ciudadanos. Sin embargo, el propio organismo reconoce que la infraestructura actual presenta deficiencias que podrían poner en riesgo una actividad particularmente sensible: el almacenamiento y distribución de medicamentos.
El lema prometía un sistema de salud mejor que el de Dinamarca, pero la realidad exhibe una infraestructura que, según el propio Birmex, opera con módems caseros, equipos obsoletos y una red insegura. Difícil presumir de primer mundo cuando hasta la conectividad encargada de mover medicamentos está prácticamente en el siglo pasado.
Si el objetivo era tener un sistema de salud “mejor que el de Dinamarca”, empezar por reconocer que Birmex lleva más de ocho años sin un servicio adecuado de comunicaciones deja una pregunta incómoda: ¿cuánto tiempo se estuvo administrando a ciegas? Porque mientras se hablaba de modernización y eficiencia, la distribución de medicinas quedó dependiendo de infraestructura que la propia institución considera inestable y riesgosa.
