Inauguran Centro de Lectura en Teopantitla; beneficiará a niñas y niños de la comunidad
CALCAHUALCO, VER.— Entre libros, imaginación y nuevas historias, este martes abrió sus puertas un nuevo Centro de Lectura en la Escuela Primaria Emiliano Zapata, de la comunidad de Teopantitla, Calcahualco, como parte del proyecto Contagiando el Amor por la Lectura.
El espacio busca acercar los libros a niñas y niños de comunidades donde contar con un lugar digno y especialmente pensado para la lectura puede convertirse en una oportunidad para descubrir nuevos mundos.
La inauguración de esta sala representa el primer paso de una iniciativa que durante septiembre contempla la apertura de otros dos Centros de Lectura: el próximo 9 de septiembre, en la Escuela Primaria Cuauhtémoc, de Cruz Verde, Calcahualco, y el 21 de septiembre, en la Escuela Primaria Andrés Henestrosa, del Barrio de San Nicolás, en Tlaxiaco, Oaxaca.
En conjunto, los tres espacios beneficiarán a poco más de 400 niñas y niños.
El proyecto, impulsado por Contagiando Voluntad, busca que estos centros sean mucho más que un sitio donde guardar libros. La intención es crear ambientes cómodos, atractivos y acogedores que despierten en los estudiantes el gusto por leer, imaginar y aprender.
Para hacer posible este espacio, la comunidad escolar participa también en su preparación y cuidado, fortaleciendo el sentido de pertenencia alrededor de un lugar que ahora forma parte de la vida cotidiana de los estudiantes.
La lectura, señalan los impulsores, puede convertirse en una herramienta para ampliar horizontes. Cada libro puede llevar a una niña o un niño a conocer otros lugares, personajes e ideas, pero también a imaginar posibilidades distintas para su propia vida.
La iniciativa tiene, además, una meta mayor: alcanzar al menos 10 Centros de Lectura durante el próximo año, sumando a nuevas comunidades, voluntarios, organizaciones y personas interesadas en convertir la lectura en una oportunidad para la niñez.
Hoy, en Teopantitla, ese propósito comenzó a tomar forma.
Un salón se transformó en un espacio para abrir libros y, con cada página, también en un lugar para que niñas y niños puedan imaginar que no hay límites para las historias que pueden conocer ni para aquellas que algún día podrán escribir.
Porque acercar un libro a un niño también es acercarle la posibilidad de imaginar un futuro diferente.
