EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- En febrero, la administración municipal confesó que la entrega-recepción no dejó padrones, licencias ni expedientes. En septiembre suspendió Súper Ahorros por falta de documentos, en medio de un litigio de herencia donde el alcalde favorece a una de las partes.
Manuel Alonso Cerezo clausuró esta semana las instalaciones de Súper Ahorros, un negocio con 40 años de operación y 60 trabajadores afectados. La justificación: carecer del Programa Interno de Protección Civil y observaciones en un tanque de gas.
Sin embargo, la misma administración que exige cumplimiento estricto a un establecimiento formal admitió por escrito, en febrero, que no tiene registros básicos del comercio establecido. Las oficinas que ordenan el cumplimiento operan en el caos total.
El padrón que desapareció en la entrega-recepción
Los oficios firmados por la autoridad municipal el 5 y 16 de febrero de 2026, respondieron a solicitudes de información con la misma fórmula: “No se localizó dicha información”. El padrón de comerciantes de La Isla, las licencias vigentes, los criterios de inclusión, los reportes de inspección y las concesiones no existen en los archivos municipales. La excusa institucional fue que la administración anterior no dejó los papeles. La obligación legal de realizar una entrega-recepción formal y documentada quedó incumplida, y la actual administración no generó un solo registro propio para subsanar la omisión.
La irregularidad que la Contraloría ya señaló
La evasión no pasó desapercibida para la autoridad estatal. En agosto, la Contraloría General del Estado revocó la respuesta del Ayuntamiento a una solicitud sobre el padrón de comerciantes, ordenando su entrega en un plazo de 10 días. La ley establece que, al no existir la información, el sujeto obligado debe realizar una búsqueda exhaustiva en Tesorería, Contraloría y Archivo Municipal, y presentar el caso al Comité de Transparencia para confirmar formalmente la inexistencia. El Ayuntamiento no hizo nada de eso: Se limitó a responder que no tenía los datos y a culpar a la gestión anterior. La opacidad se convirtió en política de gobierno.
