De la redacción
El Buen Tono
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, reconoció que el gobierno estadounidense utilizó recursos de su Tesoro como parte de su estrategia de política exterior para respaldar al gobierno del presidente argentino Javier Milei durante las elecciones legislativas del año pasado.
Durante un coloquio en la Universidad Southern Methodist, en Texas, Bessent afirmó que considera firmemente utilizar el balance del Tesoro estadounidense para impulsar objetivos de política exterior y puso como ejemplo la intervención realizada para estabilizar el peso argentino.
El funcionario explicó que uno de los objetivos de Washington era fortalecer alianzas en América y sostuvo que Argentina representó el primer caso de esta estrategia. Según Bessent, la administración de Donald Trump consideraba que el gobierno de Milei mantenía políticas económicas sólidas, mientras que la oposición utilizaba los mercados de capital para generar presión y provocar una crisis cambiaria.
Bessent aseguró que la intervención permitió crear un “puente” durante el proceso electoral, con la expectativa de que Estados Unidos obtuviera beneficios financieros mientras Milei lograba superar la presión sobre la moneda y mantenerse en el poder.
El secretario del Tesoro también defendió la disposición de asumir determinados niveles de riesgo en este tipo de operaciones y presumió de contar con información que, a su juicio, le permite anticipar movimientos de otros gobiernos y mercados.
Como otro ejemplo, mencionó la coordinación con el Banco de Japón durante el verano para frenar la caída del yen y evitar que Tokio tuviera que vender grandes cantidades de bonos del Tesoro estadounidense, una situación que habría podido afectar el precio de la deuda de Estados Unidos.
Bessent sostuvo además que actualmente existen tres grandes modelos económicos en competencia: el modelo de crecimiento impulsado por Estados Unidos, el europeo y el sistema de economía estatal de China.
Afirmó que varios países de América Latina y Japón se han acercado al modelo estadounidense y pronosticó que, dentro de dos décadas, será este esquema económico el que habrá terminado imponiéndose.
