Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- El Parque Nacional Pico de Orizaba sigue siendo escenario de tala inmoderada, inseguridad y explotación ilegal de madera, situación que pone en riesgo tanto a los montañistas como al ecosistema de la zona, denunció César Silva Reyes, integrante de Grupos Unidos de Montañismo del Valle de Río Blanco.
Aclaró que los montañistas no rechazan la cuota de acceso que cobra la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), de 64 pesos diarios en distintos parques nacionales del país. Sin embargo, consideró que ese pago debería reflejarse en una protección efectiva de los bosques y del entorno natural.
Asimismo criticó que, mientras se cobra a los visitantes, la tala clandestina continúe en zonas cercanas al volcán, principalmente en comunidades como El Jacal, en Calcahualco, así como Loma Grande y Texmola, en Mariano Escobedo, donde la extracción de madera sigue siendo constante.
Advirtió que el daño ambiental alrededor del Pico de Orizaba es cada vez más grave, pues bosques milenarios que existían hace tres o cuatro décadas han desaparecido en varias áreas, y lo que se le suma la pérdida de glaciares, ya que actualmente solo quedan restos del glaciar de Jamapa, una fuente de agua clave para municipios de Veracruz y Puebla.
