De la redacción
El Buen Tono
La administración del presidente Donald Trump inició la construcción de un nuevo tramo del muro fronterizo en la región de Big Bend, al oeste de Texas, con la colocación de los primeros paneles de acero, como parte de los proyectos federales para ampliar la infraestructura de seguridad en la frontera con México.
Los trabajos comenzaron en el sector denominado Big Bend 1, ubicado en el condado de Hudspeth, donde está contemplada la construcción de aproximadamente 47 millas de infraestructura fronteriza.
La región de Big Bend comprende cerca de 500 millas de frontera y se encuentra dividida en cinco áreas de proyecto. Por ello, el inicio de las obras en Big Bend 1 corresponde únicamente a una parte de la extensión contemplada.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) confirmó que la instalación de los paneles de acero se encuentra en marcha. El proyecto contempla estructuras de aproximadamente 30 pies de altura, además de caminos para patrullaje y tecnología destinada a reforzar la vigilancia fronteriza.
De acuerdo con información de la agencia, el gobierno federal ha incrementado el ritmo de construcción de barreras en la frontera sur. CBP señaló que se han construido alrededor de 200 millas de nuevas barreras desde el inicio del segundo mandato de Trump.
El proyecto también ha generado oposición en el oeste de Texas. La organización ambiental Conserve Big Bend y seis propietarios de terrenos presentaron una demanda contra el gobierno federal para intentar detener las obras.
Los sectores que se oponen al proyecto han señalado posibles impactos ambientales y riesgos relacionados con inundaciones, además de posibles afectaciones a sitios considerados sagrados. También sostienen que la zona es remota y no registra un flujo elevado de cruces irregulares.
La oposición continúa a través de organizaciones como No Big Bend Wall Coalition, que ha expresado su intención de mantener acciones contra los proyectos de infraestructura fronteriza.
Las obras de Big Bend 1 son independientes de los trabajos previstos en las inmediaciones del Parque Nacional Big Bend, donde la construcción fue suspendida temporalmente para buscar conversaciones con sectores que cuestionan el proyecto.
El inicio de la instalación de los paneles en el condado de Hudspeth representa un nuevo avance en la ampliación de la infraestructura fronteriza impulsada por el gobierno federal de Estados Unidos, mientras continúan las diferencias sobre sus posibles efectos en el territorio del oeste de Texas.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
