De la redacción
El Buen Tono
La supuesta salida de Amílcar Olán Aparicio de la lujosa residencia que ocupaba en Lugano, Suiza, y la inmediata aparición del inmueble en renta por más de 323 mil pesos mensuales volvieron a colocar al empresario en el centro de la atención pública.
Pero detrás de la polémica actual existe una frase que desde hace tiempo acompaña los señalamientos alrededor de Olán y los negocios relacionados con el Tren Maya: “Ya cuando se descarrile el Tren Maya, ya va a ser otro pedo”.
La expresión fue atribuida a Pedro Salazar Beltrán, primo de Andy y Bobby López Beltrán, durante una conversación telefónica con Amílcar Olán que fue difundida por Latinus. En aquella grabación se hablaba del negocio del balasto, material utilizado como base para las vías ferroviarias.
De acuerdo con el material periodístico difundido entonces, en la conversación se mencionaba que el balasto debía pasar controles de calidad y se hablaba de entregar dinero para obtener la aprobación de los análisis. La frase sobre un eventual descarrilamiento provocó especial controversia porque planteaba, dentro de la propia conversación, la posibilidad de que el uso de materiales cuestionados pudiera tener consecuencias graves.
Los señalamientos adquirieron todavía mayor fuerza por la cercanía que distintas investigaciones periodísticas han atribuido a Olán con los hijos del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, así como por los negocios y contratos que han sido relacionados con su nombre.
Ahora, el escenario cambió de lugar.
Tras ser localizado por un reportero de TV Azteca en Lugano, la vivienda donde se encontraba Olán aparece nuevamente disponible para renta por 15 mil francos suizos al mes, equivalentes a más de 323 mil pesos mexicanos. Hasta ahora no se ha informado públicamente cuál sería su nuevo domicilio.
La imagen del empresario dejando la residencia suiza contrasta con aquellas grabaciones que volvieron polémico su nombre desde hace años. En particular, aquella conversación sobre el Tren Maya quedó instalada como uno de los elementos más llamativos de las investigaciones periodísticas que han señalado presuntas irregularidades en torno al suministro de materiales para la obra.
También debe distinguirse entre los señalamientos periodísticos y la situación jurídica del empresario. La difusión de investigaciones, audios o acusaciones no equivale por sí misma a una sentencia, y hasta ahora la Fiscalía General de la República ha negado que exista una orden de aprehensión en contra de Olán.
Así, mientras la residencia de lujo en Lugano vuelve al mercado inmobiliario, el nombre de Amílcar Olán resurge acompañado de una frase que sigue generando polémica: “Cuando se descarrile el Tren Maya, ya va a ser otro pedo”.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
