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Coalición Ciudadana por el Cambio en Xalapa

Superiberia

 

Después de lanzar la idea para concretar una alianza entre el PAN y el PRD en Veracruz para las elecciones locales en el 2013 -el pasado 15 de junio-, a partir de allí inicié una serie de reuniones con militantes del PAN, PRD, académicos, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos para concretar un polo democrático y enfrentar el próximo proceso electoral bajo una plataforma programática.

Dedo reconocer que después de esas múltiples reuniones que realizamos en la Casa de la Transición, los diversos actores políticos tendrán que plantearse que la política es un “acción colectiva” como primera etapa, es decir, si la oposición política va separada en la próxima elección local, le dejaremos al PRI que continué gobernando a Veracruz desde hace 84 años, dicho sea de paso nuestra entidad es una de las 7 entidades que no ha experimentado la alternancia local en el país.

Desde mi punto de vista, la segunda etapa de los actores políticos será realizar un análisis de su “virtú” y “fortuna” (en el sentido maquiavélico de los términos) para explorar las posibilidades de triunfo a través de una coalición, y en el caso local, las dirigencias estatales no serán las que decidan la definición de la coalición, ya que por estatutos, tanto el PAN como el PRD, la alianza la deciden sus dirigencias nacionales respectivamente, por lo que a nosotros corresponde, ya cumplimos con posicionar la idea de una coalición partidaria, una especie de concertación entre partidos políticos locales.

Continuando con la línea de interpretación anterior, entonces si la decisión es nacional en el nivel local, a quienes militamos en un partido político o no, tenemos la obligación de hacer otro tipo de política, ésta ahora de coaliciones, si bien como establece Torcuato Di Tella, los “actores sociales tienen actitudes acerca de una serie de temas…de los intereses”, y aquí es donde debemos acercarnos a las afinidades totales y parciales, en nuestro caso, Xalapa desde hace 12 años experimenta una “docena trágica”: el aumento de la deuda pública, la inseguridad pública, los problemas estructurales de agua y vialidad, todo esto se expresa en la pérdida de la calidad de vida de los xalapeños, estas son algunas de las afinidades totales que se exponen en el interior del PAN y el PRD, pero no basta con tener una visión partidista, tenemos que ir más allá, y por lo tanto estamos pugnando por una coalición lo más amplia posible.

Retomando la iniciativa anterior, cuando presenté la propuesta de la coalición, el modelo fue Oaxaca (donde por cierto, ya anunciaron las dirigencias locales del PAN y PRD continuar con la coalición en 2013 ampliando lo que hicieron en 2010), allá armaron una coalición ciudadana y otra académica, en nuestro caso propusimos fusionar la parte ciudadana con la vertiente académica, por ejemplo: uno de los promotores de esta iniciativa es el maestro Javier Kuri Camacho, ex director de la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana, al igual que mi amigo Donato Flores Soto; ahora la tarea es que los ciudadanos que sólo han sido espectadores de las decisiones de los partidos políticos se puedan involucrar con sus ideas, acciones y sobre todo con su visión sobre la capital del Estado.

En esta coalición ciudadana tendrá que ser la nueva acción política para la construcción de una diferente hegemonía política en Xalapa, si bien es un concepto del viejo lenguaje pero aquí la fuerza de la atracción entre partidos y ciudadanos es apostarle a fortalecer una política democrática, ésta sustentada en el diálogo, el respeto a la diferencia, la ampliación de la participación ciudadana, en fin, inaugurar una nueva gobernanza local.

La coalición que se propone para el 2013 es táctica, y de allí ir caminando con los mayores actores sociales y políticos rumbo a una coalición estratégica en el 2016, es decir que Veracruz a través de un proyecto político prospectivo tenga el primer gobierno de la alternancia en nuestra entidad.

Finalmente, si bien todos estamos “en el mismo barco”, utilizo el libro de Peter Sloterdijk, y quien nos podría auxiliar para entender este momento político: “Profesión: político. Domicilio principal: la complejidad. Programa: convivir con aquellos con los que convivir resulta difícil. Moral: trabajo de filigranas en retos pretenciosos. Pasión: tener una relación con lo irrelacionable. Historial: autorreclutamiento por convicción, que se transforma en iniciativa”. Retomando esta reflexión, en estos momentos en donde existe un intento de prelegitimidad a través de un ilusorio pacto político entre los partidos políticos, previo a la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, ante tal hecho político, yo comparto la idea del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, “es el PRI de siempre”, ese es el adversario político, quizá no tanto sus bases políticas, sino sus dirigencias que están fusionadas con los gobiernos locales, marcadamente autoritarios.    

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