Ciudad de Vaticano.- Benedicto XVI abrió ayer el Año de la Fe en el día en el que se cumple medio siglo del Vaticano II con una solemne ceremonia en la que dijo que en estos decenios ha aumentado la “desertización espiritual” del mundo y es necesario apoyarse en los textos del concilio para volver a anunciar a Cristo.

Al finalizar la misa de apertura del Año de la Fe, el Papa resaltó el “extraordinario calor humano” que recibió durante su visita a México en marzo de este año y bendijo al pueblo mexicano.

“¡Que extraordinario calor humano!, ¡Que gran acogida!”. Que Dios bendiga a México”, dijo el Papa Ratzinger cuando, al final de la misa de apertura del Año de la Fe, entregó a la periodista mexicana Valentina Alazraki una copia del “Mensaje al Pueblo de Dios”, con el que concluyó el Concilio Vaticano (1962-1965) y en el que los padres conciliares pedían la paz y la salvación de los hombres.

Benedicto XVI hizo estas manifestaciones, según precisó Alazraki a Efe, tras saludarla y cuando ella destacó su nacionalidad mexicana.

Alazraki, que ha acompañado a los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI por sus viajes por el mundo y cubre la información vaticana, fue una del reducido grupo de hombres y mujeres de diferentes ámbitos sociales a los que hoy Benedicto XVI entregó el mensaje, recordando el mismo gesto realizado por Pablo VI el 8 de octubre de 1965 cuando clausuró el Vaticano II.

Agencias