México, D.F.- Caras largas. Cero bromas. Práctica tensa. El entrenamiento de Chivas fue un reflejo del fracaso. La eliminación en la primera ronda de la Liga de Campeones de Concacaf es una mancha difícil de borrar en la historia del Guadalajara. Ahora, el plantel busca la manera de olvidar.

No hay forma de cambiar el pasado. Los futbolistas rojiblancos quieren dejar atrás lo ocurrido frente a Xelajú. La única manera de pasar el trago amargo es ganar los tres partidos que restan en el Torneo de Apertura 2012 y así calificar a la Liguilla por el título. Esa es al menos la perspectiva del capitán. 

La actuación ante el cuadro guatemalteco es motivo de vergüenza. El conjunto rojiblanco no lo oculta y quieren terminar el torneo calificando a la liguilla.

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