

De la redacción
El Buen Tono
En una reunión con el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Julio Berdegué, industriales del sector refrendaron su respaldo al Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla y coincidieron en que, por el momento, no existen condiciones para un incremento en el precio de la tortilla.
Los participantes señalaron que los costos de materia prima y producción no justifican un alza, por lo que descartaron cualquier ajuste en el corto plazo. Además, calificaron como “irresponsables” y “especulativas” las versiones del Consejo Nacional de la Tortilla que anticipaban un aumento de hasta 4 pesos por kilogramo.
A través de su cuenta en X, Berdegué afirmó que el mensaje es claro: no habrá aumento en el precio de la tortilla, y destacó que se continúan construyendo acuerdos concretos con el sector.
Por su parte, Antonio de la Torre, presidente de la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT), explicó que aunque recientemente se informó un incremento de 450 pesos por tonelada en el precio de harina por parte de Maseca, este ajuste no representa un impacto significativo en el costo final del producto, ya que equivaldría aproximadamente a 20 centavos por kilo.
El dirigente también subrayó la necesidad de ordenar el mercado, al señalar que en el país operan cerca de 130 mil tortillerías, aunque solo alrededor de 111 mil están formalmente registradas, lo que genera un entorno de irregularidad en la comercialización.
Asimismo, advirtió que la venta de tortilla a través de intermediarios como misceláneas y carnicerías ha crecido, lo que ha provocado precios más bajos en algunos puntos de venta.
En la misma reunión, Blanca Mejía Castillo, coordinadora nacional de la Red de Maíz, destacó la revisión de las facultades de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) frente al comercio irregular, señalando que en muchos casos no se conoce el origen, peso ni calidad del producto.
Entre los avances del Acuerdo Nacional firmado el 12 de junio de 2025, se destacó la publicación de estándares de competencia que permitirán certificar procesos clave como el manejo de máquinas tortilladoras y la nixtamalización.
Finalmente, los participantes propusieron la creación de un padrón nacional de industriales de la masa y la tortilla, así como mecanismos para rastrear el origen del maíz y establecer referencias claras sobre los precios del grano a nivel nacional.
