Xalapa.- Al concluir septiembre, mes del testamento y para mitigar los efectos económicos que ha generado la pandemia del COVID-19 en las familias veracruzanas, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez emitió un decreto para eximir del pago de derechos testamentarios a las personas de la tercera edad, personas que padecen alguna discapacidad motora, así como a las personas de escasos recursos económicos.

El decreto estará vigente hasta el 31 de este mes de octubre y beneficia a las personas antes referidas que pretendan heredar bienes inmuebles con un valor catastral máximo de 600 mil pesos.

El decreto también señala que se deberá brindarse el apoyo a las personas que sean remitidas por alguna institución de asistencia social, pudiendo ser el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de Veracruz (DIF) o de salud, siempre y cuando el bien a heredar tenga como valor catastral de 600 mil pesos.

La Dirección General del Registro Público de la Propiedad y de Inspección y Archivo General de Notarías deberá realizar el registro del aviso de testamento correspondiente y el fedatario público deberá rendir un informe al término de vigencia del decreto respecto del total de testamentos que se otorgaron ante su fe.

Así también, la aplicación de la exención no dará lugar a devolución o compensación alguna y se exhorta al Colegio de Notarios del Estado de Veracruz a dar seguimiento y cumplimiento al decreto.

El Gobernador señala que el testamento es el acto jurídico personal, revocable y libre, en virtud del cual una persona capaz dispone de sus bienes, derechos y obligaciones a título universal o particular, e instituye herederos o legatarios.

Por ello se debe incentivar, promover y ejecutar una cultura testamentaria que permita otorgar certeza y seguridad jurídica al momento de transferir la propiedad de los bienes que conforman el patrimonio de las personas, con el objeto de preservar la unidad familiar, al permitir una transmisión jurídica ordenada y pacífica de los mismos.

Por lo que derivado de la pandemia generada por el virus SARS-CoV2 (COVID-19), la presente administración estatal ha venido estableciendo diversas medidas y estrategias para mitigar sus efectos tanto en el ámbito de la salud, como en la economía de las familias veracruzanas.