De la redacción
El Buen Tono
El gobierno de Estados Unidos presentó cargos federales contra Christian Castro, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), acusado de disparar contra un migrante venezolano durante un operativo en Minnesota y posteriormente mentir sobre lo ocurrido.
Un gran jurado federal imputó el miércoles seis cargos contra Castro, entre ellos uno relacionado con presuntas declaraciones falsas realizadas ante investigadores. La acusación permanece bajo secreto judicial y se espera que sea divulgada una vez que el agente sea detenido.
De acuerdo con medios estadounidenses, las autoridades federales buscan localizar a Castro, quien salió en libertad la semana pasada después de permanecer casi tres meses detenido en Texas.
El agente también enfrenta cargos estatales en Minnesota por agresión y por denunciar falsamente un delito, relacionados con un operativo ocurrido el 14 de enero, cuando disparó en una pierna al migrante venezolano Julio Sosa Celis, de 24 años.
Lo acusan de mentir sobre el ataque
La Justicia de Minnesota señala que Castro presentó posteriormente un informe en el que habría acusado falsamente a Sosa y a otro migrante de atacarlo con una pala y un palo de escoba.
Sosa fue una de las tres personas que recibieron disparos de agentes migratorios durante la denominada operación Metro Surge, en la que el gobierno del presidente Donald Trump desplegó a cientos de agentes migratorios en Mineápolis, generando fuertes enfrentamientos con civiles.
Las otras dos personas baleadas fueron Renée Good y Alex Pretti, ciudadanos estadounidenses que murieron por disparos de agentes migratorios.
Desde enero de 2025 se han registrado al menos 30 incidentes en los que agentes migratorios dispararon contra civiles, con un saldo de ocho personas muertas, según el medio especializado The Trace.
Ante el aumento de estos casos, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió en junio una investigación independiente sobre las muertes relacionadas con operativos migratorios y cuestionó la falta de transparencia de las autoridades estadounidenses.
La situación de Castro también provocó una disputa legal entre Texas y Minnesota, debido a que las autoridades de este último estado buscaban trasladarlo para que enfrentara los cargos estatales. El gobernador de Texas, Greg Abbott, aliado de Donald Trump, complicó el proceso de extradición y el agente finalmente quedó en libertad a finales de agosto.
Para publicación en blog, el siguiente paso útil sería acompañar esta nota con una fotografía del operativo o del agente para reforzar el impacto visual.
